Realidad, discurso y norma: Una visión terrigenista de lo barroco - Núm. 14, Julio 2015 - Redhes. Revista de Derechos Humanos y Estudios Sociales - Libros y Revistas - VLEX 638195073

Realidad, discurso y norma: Una visión terrigenista de lo barroco

Autor:Xavier Garaicoa
Cargo:Doctor en Interpretación de las Libertades y los Derechos Fundamentales
Páginas:93-111
RESUMEN

El ámbito de la cultura es el espacio en el cual se desarrollan las normas que componen los sistemas jurídicos, condicionándolas en su contenido y alcance, así como en la eficacia que alcanzan dentro del conjunto de las relaciones sociales imperantes. Tal aserto incuestionable merece sin embargo una precisión, referida a la configuración de la específica cultura nacional-popular en cada sociedad. ... (ver resumen completo)

 
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REALIDAD, DISCURSO Y NORMA:
UNA VISIÓN TERRIGENISTA DE LO BARROCO
1Xavier Garaicoa2Resumen: El ámbito de la cultura es el espacio en el cual se desarrollan las normas que componen los sistemas jurídicos, condicionándolas en su contenido y alcance, así como en la eficacia que alcanzan dentro del conjunto de las relaciones sociales imperantes. Tal aserto incuestionable merece sin embargo una precisión, referida a la configuración de la específica cultura nacional-popular en cada sociedad. Partiendo del carácter barroco que adquiere la cultura latinoamericana y su evidente contenido colonial, del que forman parte las subculturas indígena, afrodescendiente y montubia, las disposiciones jurídicas provenientes de distintas fuentes, para que consagren su papel preceptuante, deben ir adquiriendo un carácter intercultural que les permita potenciar una actuación ciudadana de composición múltiple.

Palabras claves: Cultura, barroco, interculturalidad, colonialidad.

Abstract: The scope of culture is the space in which the rules that make up, conditioning them in content and scope, and effectiveness in reaching within the set of social relations prevailing legal systems develop. Such an assertion should however unquestionable accuracy, base on the specific configuration of the national popular culture in every society. From the baroque nature acquired Latin American culture and its obvious colonial content which is part of the Indian subculture, legal provisions from different sources, to devote their preceptuante paper, must acquire an inter-cultural character that allows them to enhance a multiple citizen action.

Keywords: Culture, baroque, multiculturalism, colonialism.

1 Artículo recibido: 23 de marzo de 2015; aprobado: 15 de julio de 2015.
2 Doctor en Interpretación de las Libertades y los Derechos Fundamentales. Decano de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Guayaquil. Correo-e: xaviergaraicoa@yahoo. com.

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El arribo del montubio, su ingreso franco entre los seres literarios, marca una etapa trascendental, de valor crucial acaso, en nuestra literatura”.

José de la Cuadra


1. Introducción

Refiriéndose a la estructura subordinante propia del discurso –que ubica el sentido asignable para cada palabra en el contexto dado, dentro del cual alcanza un carácter exclusivo que se reputa como una auto-asignación suficiente de significado–, el lingüista Roland Barthes asevera que deberíamos designar con propiedad como escripción, y no escritura, al acto de plasmar gráficamente a ese discurso sobre una superficie plana, a causa de su intención imperativa y del desarrollo prescriptivo y asignador que adquiere.

Por cierto, este factor se torna mucho más evidente en el caso de los idiomas coloniales escritos, impuestos sobre las tradiciones orales indígenas de relatos y sus producciones pictoideográficas, conglomerados sin conjunción evidente provistos de contenidos míticos y mágicos acerca de la realidad; condenados por tal motivo a desaparecer en la desmemoria de ellos impuesta desde la cultura colonial, o, en el mejor de los casos, a hibridarse dentro del discurso dominante adquiriendo la forma de simbiosis metonímica, sin que puedan por ese mismo motivo, llegar a configurarse dialógicamente a través de su inserción como intertextos dentro de un mosaico de citas (Julia risteva), a causa de la posición subordinada o colonizada que se les asigna en el sistema jerarquizado del saber, el cual consagra en el discurso una orientación valorativa de opresión dentro de las estructuras narrativas, aun cuando aquellas contengan implícita también otra opuesta, de carácter potencialmente liberador (Arturo Andrés Roig).

Curiosamente le debemos a ese extraordinario cronista, agudo analista y elegante escritor que fuese Platón, la advertencia acerca de que, para alcanzar nuestra anámnesis (conocimiento de la verdad a través de la reminiscencia de las ideas inmanentes, distinguibles de las opiniones que nos formamos de los objetos), no debemos de confiarnos en los caracteres literarios, ajenos a nosotros, ya que con ellos tan sólo obtendríamos una apariencia de sabiduría3. Aristóteles por su parte, zanjará este cuestionamiento a favor del discernimiento por medio del método retórico discursivo que expresa la escritura, al calificar como mitosofía a todo saber basado en creencias infundadas provenientes

3 “La condición oral no era, …, un aparato extrínseco del pensamiento que transmitía, un puro médium sin consecuencias sobre los contenidos que eran comunicados. Como en todas las civilizaciones antiguas, no solo arcaicas, esta desempeñaba un rol constitutivo, que se reflejaba en particular en los conocimientos que expresaba, en sus cualidades, en su estilo. Platón lo sabía muy bien” (Schiavone, Aldo, IUS. La invención del derecho en occidente, Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires, 2009, p. 98).

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de una tradición oral. En consecuencia, una vez garantizada su supremacía como “logos” reducible a signo formalizado4, la escritura desplegará todo su potencial discursivo, social y simbólico, construyendo una realidad ideológica acorde con las estructuras de dominio para cuyo imperio tan importante han sido las omisiones implícitas de ciertos saberes, culturas y tradiciones, como las formulaciones racionales que han logrado su apogeo recurriendo a la consagración de los lenguajes científicos por medio de una práctica consagrada institucionalizadora de aquellos, lo cual es particularmente evidente para el caso de las ciencias jurídicas a causa del carácter prescriptivo que adquiere el derecho, confiriéndole a sus textos el rango de norma estatal imperativa y coercible. Ese discurso técnico de poder, le permite por otra parte, romper todo vínculo con el contexto cultural en el que transcurren los relatos sociales acerca de los derechos considerados como fuerza emancipadora5.

2. La dinámica comunicativa de la cultura y los procesos simbólicos

de identidad en el discurso de lo real maravilloso

La transmisión cultural (su reproducción ampliada constantemente) tiene un fundamento natural (genético, diferenciador y reactivo ante el entorno biotópico característico), cuyo desarrollo cabal se produce gracias al desenvolvimiento de una habilidad artificial comunicativa (ségnica, lingüística y tecnológica). Con ambos elementos se forma paulatinamente un sistema socio-ecológico interactivo de comunicación colectiva, provisto de relaciones múltiples fundamentadas en variados patrimonios simbólicos, en identidades diversas compartidas grupalmente como saberes colectivos, y, en ordenamientos costumbristas y/o normativos con los que se conforman comunidades culturales diferenciadas.

Como señala Seyla Benhabib, “las culturas son prácticas humanas complejas de significación y representación, de organización y atribución, divididas internamente por relatos en conflicto. Las culturas se crean a partir de diálogos complejos con

4 “…en el círculo hermenéutico del (texto aristotélico) De interpretatione, la letra como intérprete de la voz no tiene necesidad de ningún otro intérprete. Es el último hermeneuta, más allá del cual no hay otra hermeneía posible: su límite” (Agamben, Giorgio, La potencia del pensamiento, Editorial Anagrama, Barcelona, 2008, p. 23.)
5 “El derecho analizado moderno/colonial participa… de este mito del conocimiento científico según el cual este se construye a partir de una diferencia abismal con otras formas de saber a las que se les imputan la densidad simbólica como residuo no contemporáneo y externo al núcleo de racionalidad occidental”. (Medici, Alejandro, “Otros nomos: relatividad y pluralismo jurídico para un giro decolonial del Derecho”, en Umbral Revista de Derecho Constitucional, Nº 4, Tomo I, junio-diciembre de 2014, Corte Constitucional del Ecuador, Quito, p. 70).

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96otras culturas.6 Resalta en este concepto la diversidad y contradictoriedad consideradas como características para una variedad de prácticas simbólicas o de actuaciones significativas que se entrecruzan y contraponen en un proceso de constante transposición de sentidos, cuyo desenlace conduce a una cierta pluralidad cultural asimétrica, en torno a la cual se desarrollan dos visiones: la del multiculturalismo y la de interculturalidad. La primera se orienta hacia la gestión de la diversidad mientras que la segunda lo hace hacia un intercambio entre las expresiones simbólicas, con énfasis en la igualdad identitaria.

En tales circunstancias, pese a la primacía alcanzada, el lenguaje escrito no logró jamás desterrar totalmente al lenguaje hablado natural, ni en su función idiomática, ni en su diversidad dialectal y coloquial, redivivas gracias a la conectividad de las redes sociales en ese mega-espacio público multimedia y pluriségnico de internet, donde se aglomeran, se superponen, se combinan y se yuxtaponen en caótico amasijo, todos los soportes expresivos que contienen los diversos discursos, pre-modernos, modernos y post-modernos.

Frente a tan compleja configuración, la realidad (wirlichkeit) –concebida como ontoconstitución– expresa su especificidad ante el discurso, condicionándolo a través de la percepción concreta que provoca y del reflejo que articula. Es precisamente a ese deslumbramiento que se produce ante lo insólito, extraordinario y asombroso de una realidad calificada como “maravillosa” en su naturaleza, cultura y hechos7, al que Alejo Carpentier promoverá en su reflexión como espíritu barroco –concibiéndolo cual arte que constantemente multiplica de manera centrípeta sus núcleos proliferantes–. Tal sería la característica propia...

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