Un partido político muy institucionalizado: la democracia cristiana en Chile - Dos importantes partidos democratacristianos contemporáneos - La democracia cristiana en América Latina - Libros y Revistas - VLEX 588691522

Un partido político muy institucionalizado: la democracia cristiana en Chile

Autor:Carlos Huneeus
Cargo del Autor:Doctor de la Universidad de Heidelberg
Páginas:173-223
 
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V. UN PARTIDO POLÍTICO MUY INSTITUCIONALIZADO:
LA DEMOCRACIA CRISTIANA EN CHILE*
CARLOS HUNEEUS
EN ESTE capítulo se analiza el desarrollo del Partido Demócrata Cristiano
(PDC), el partido político más grande de Chile desde 1963 hasta las eleccio-
nes para el Congreso de 2001. Está dividido en tres partes. La primera bos-
queja la evolución histórica del partido, trazando las pautas de institucio-
nalización y de dimensión en su historia que pueden explicar la conducta
de sus dirigentes después del retorno de la democracia en 1989. La segunda
parte estudia la in uencia del presidencialismo en el crecimiento electoral
y en el papel del PDC. La tercera y última parte enfoca al PDC durante la tran-
sición y consolidación de la democracia, los problemas que la a igen hoy
en día y las direcciones posibles para su desarrollo futuro.
El PDC ha sido el protagonista político clave durante la segunda mitad
del siglo XX. Tres de seis presidentes elegidos democráticamente, de 1958 a
2000, fueron miembros del PDC: Eduardo Frei Montalva (1964-1970), Patri-
cio Aylwin Azócar (1990-1994) y Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000). Los
democratacristianos conservaron su posición de pluralidad en periodos
muy difíciles de la política chilena. Se opusieron al gobierno izquierdista
de Unidad Popular de Salvador Allende (1970-1973), que trataba de llevar a
cabo una revolución por medios legales y que produjo una grave polari-
zación y confrontación en un contexto de crisis económica.1 El papel de
los líderes del PDC como el partido más grande de Chile se con rmó en las
elecciones para el Congreso en marzo de 1973, cuando recibió 28%
de los votos. En forma parecida, ganó 28.1% en la elección presidencial de
1970 y un poco más —31%— en las elecciones para el Congreso en 1969,
* Este estudio fue realizado como parte de un proyecto de investigación  nanciado por
Fondecyt (donación 1980775).
1 La bibliografía sobre el gobierno de Allende es numerosa. Un libro útil con capítulos por
protagonistas y académicos es Chile at the Turning Point (Gil et al., 1979). El libro más comple-
to sobre el tema sigue siendo el de Nohlen: Chile (1973).
174 DOS PARTIDOS DEMOCRATACRISTIANOS CONTEMPORÁNEOS
demostrando su capacidad de resistir la polarización entre la izquierda y
la derecha.2
Durante el régimen autoritario (1973-1990) el PDC tuvo un importante
papel estratégico en la oposición. Junto con los partidos izquierdistas y el
Partido Radical desempeñó un papel clave en la conformación de una alter-
nativa democrática a la dictadura, que condujo a la creación en 1988 de la
Concertación de Partidos por la Democracia. Encabezada por el PDC y por
Patricio Aylwin, Concertación movilizó con éxito a la mayoría del país para
derrotar al general Pinochet en el plebiscito del 5 de octubre de ese mismo
año (Ortega Frei, 1992). Este acontecimiento marcó el  nal del gobierno
militar y allanó el camino para la transición democrática y las primeras
elecciones presidenciales y legislativas. El candidato de Concertación, Pa-
tricio Aylwin, había sido presidente del PDC en el momento del golpe de Es-
tado militar de 1973. Ganó la elección presidencial que se llevó a cabo el 14
de diciembre de 1989 (Aylwin, 1998).
Después de asumir el cargo el 11 de marzo de 1990, el primer presiden-
te de la nueva democracia fortaleció las instituciones democráticas a pesar
del difícil contexto político. Fue obligado por la Constitución a retener al
general Pinochet como comandante en jefe del ejército y enfrentó la conti-
nua oposición de Pinochet a la política sobre las violaciones de los derechos
humanos. Las políticas económicas de Aylwin también tuvieron éxito, ha-
ciéndole posible al país el mismo ritmo de crecimiento que había logrado
desde 1985, a la vez que reducía la in ación, disminuyendo signi cativa-
mente la pobreza y logrando la estabilidad  scal (Huneeus, 1996).
Patricio Aylwin también consiguió algo que no había podido Frei en
1970, y en realidad ningún otro presidente chileno desde 1946:3 le entregó
la banda presidencial a un miembro de su propio partido. Aylwin fue su-
cedido por Eduardo Frei Ruiz-Tagle, hijo del anterior presidente, inge-
niero, hombre de negocios y candidato de Concertación en la elección de
1993.
2 En este capítulo, los términos democratacristiano, democracia cristiana y Partido Demó-
crata Cristiano (conocido por sus siglas PDC) serán usados indistintamente para describir al
partido en todas las fases de su evolución histórica, incluyendo las dos décadas (1938-1957) de
la Falange Nacional.
3 Como éste es un estudio de los partidos, debo indicar que también el Partido Radical eli-
gió a dos candidatos presidenciales consecutivos, en 1942 y 1946. Sin embargo, en ambas
ocasiones no se llevó a cabo la transferencia personal del poder porque Pedro Aguirre Cerda y
Juan Antonio Ríos fallecieron prematuramente. Véase el excelente libro de Collier y Sater,
A History of Chile, 1808-1994 (1996, cap. 9).
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El PDC no pudo elegir a uno de sus líderes, Andrés Zaldívar,4 como el
tercer presidente de Concertación. En cambio, Ricardo Lagos Escobar, que
había sido miembro del Partido Radical en su juventud, después del Parti-
do Socialista (PS) y del Partido por la Democracia (PPD), y ministro en los
gobiernos de Aylwin y de Frei Ruiz-Tagle, ganó la primaria de Concertación
por un amplio margen en mayo de 1999. La derrota marcó el descenso elec-
toral del PDC. En las elecciones parlamentarias de 1997 perdió 4.1 puntos
porcentuales, más que ningún otro partido de Concertación. La derrota
también puso en evidencia la capacidad cada vez menor del PDC para des-
arrollar propuestas programáticas y dirigentes lo su cientemente intere-
santes para movilizar a los votantes.
En el tercer gobierno presidencial de la nueva democracia, las crecien-
tes limitaciones del PDC se hicieron cada vez más evidentes. Su base de apo-
yo disminuyó en octubre de 2000, cuando sólo obtuvo 22% del voto en las
elecciones municipales. De conformidad con las encuestas realizadas en el
segundo semestre de ese mismo año, sólo 15% de los electores tenían inten-
ción de votar por el PDC. Esto era la mitad del número que apoyaba al parti-
do a  nales de la primera administración democrática. Por primera vez se
veía amenazada la posición pluralista de los democratacristianos en el sis-
tema de partidos. Los contendientes más fuertes eran los partidos de iz-
quierda dentro de Concertación y partidos derechistas como la Unión
Demo crática Independiente (UDI), que había declarado abiertamente su in-
tención de ganar votos desplazando al PDC. En las elecciones parlamenta-
rias de 2001 el PDC recibió sólo 18.9% de los votos y dejó de ser el mayor
partido de Chile, posición que pasó a la UDI.
En Latinoamérica es excepcional que un partido haya sobrevivido du-
rante más de medio siglo de graves trastornos políticos y rígida dictadura
militar. El régimen militar no sólo trató de eliminar a los partidos que ya te-
nían mucho tiempo establecidos; también introdujo profundos cambios socio-
económicos que modi caron las bases del sistema económico y facilitaron
el despegue económico (Huneeus, 2000). También es insólito que un partido
que forma parte de una coalición democratizadora dirija tres gobiernos su-
cesivos en una nueva democracia. Ninguno de los primeros presidentes de
la “tercera ola” democratizadora (Huntington, 1991), con excepción de Havel
4 También fue ministro de Hacienda de Frei Montalva y presidente del partido durante la
dictadura, entre 1977 y 1980, fecha en que fue exiliado. Se le nombró presidente del partido de
nuevo en 1989, cuando Aylwin se convirtió en el candidato de Concertación para la presiden-
cia de Chile.

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