Experiencias interactivas en websites de campañas electorales: los foros de discusión de propuestas de gobierno en Argentina y Chile - Comunicación política y redes sociales - El votante latinoamericano. Comportamiento electoral y comunicación política - Libros y Revistas - VLEX 697133641

Experiencias interactivas en websites de campañas electorales: los foros de discusión de propuestas de gobierno en Argentina y Chile

Autor:Sylvia Iasulaitis
Páginas:261-292
 
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Campañas electorales y el uso de internet:
una revisión de la literatura
La campaña electoral se confi gura como un periodo extremadamente importante
de una democracia, el momento en que se produce el debate, la presentación de
propuestas y de candidatos que tiene como efecto la distribución de poder en una so-
ciedad, en la selección de los responsables de la toma de decisiones y de las tendencias
políticas (izquierda o derecha, etc.). Las campañas están asociadas al momento en que
se convocan elecciones y tienen, por tanto, un elemento simbólico, por legitimar go-
biernos democráticos y líderes políticos mediante un ritual de renovación nacional.1
Durante mucho tiempo los científi cos políticos no dieron mucha importancia al
estudio de las campañas electorales, especialmente por el hecho de que en otros tiem-
pos, en gran parte de las democracias, los electores tenían una fuerte identifi cación
partidaria y una importante predisposición política; se interpretaba, de este modo,
que las campañas, propiamente, surtían poco efecto.2
No obstante, las investigaciones más recientes en el área de comunicación política
y de comportamiento electoral sacan a fl ote una nueva gama de argumentos para
demostrar que las campañas electorales importan; por consiguiente, es relevante su
investigación en términos científi cos.
Según Popkin,3 las campañas políticas marcan la diferencia fundamentalmente porque
los electores disponen de poca información sobre el sector gubernamental y tienen dudas
sobre las consecuencias de las políticas.
Si los electores tuviesen una completa información y ninguna duda, no estarían abiertos
a la infl uencia de otros, y, por tanto, no habría campañas. En realidad, los electores no
saben lo que el gobierno hace o es capaz de hacer. Por ello, están abiertos a la infl uencia de
Experiencias interactivas en websites
de campañas electorales: los foros de
discusión de propuestas de gobierno
en Argentina y Chile
Sylvia Iasulaitis
Traducción: Carmen Pineda Nebot
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los militantes electorales que les ofrecen más información o mejores explicaciones sobre la
forma en que las actividades del gobierno les afectan.4
Luego, según el razonamiento de Popkin, uno de los objetivos más relevantes de
las campañas electorales es exactamente el de ordenar retazos de información que se
encuentran dispersos. La campaña contribuye a la conexión de todos esos elementos
y acaba por facilitar la decisión del elector.
Los argumentos que buscan demostrar que las campañas electorales importan pue-
den resumirse en cuatro puntos básicos: 1) hay un número signifi cativo de electores
que deciden cómo votar durante la campaña; 2) debido al declive de la identifi cación
partidista, ésta es cada vez menos utilizada como atajo informativo del electorado; 3)
hay una importante fl uctuación de opinión sobre los candidatos durante la campaña
electoral; y 4) las elecciones están cada vez más dirigidas por los medios de comuni-
cación y generan una gran cantidad de información que puede ser utilizada por los
electores para decidir su voto.5
Entre los investigadores que trabajan en comunicación política, desde una pers-
pectiva histórica y comparada,6 hay acuerdo en que las campañas electorales pasaron
por cambios profundos en las democracias occidentales. A pesar de las diferencias en
la nomenclatura —primera, segunda y tercera fase,7 campañas premodernas, modernas y
posmodernas8—, al analizar las modifi caciones en las técnicas de comunicación políti-
ca que parecen haber afectado a gran parte de las democracias en las últimas décadas,
estos autores distinguen tres fases diferentes.
Mientras que en el principio de la realización de las campañas electorales éstas se
caracterizaban por el contacto directo entre los electores y los candidatos y el compro-
miso de los militantes de los partidos era intenso e infl uyente, a partir del siglo  hay
un desplazamiento de las formas tradicionales de comunicación interpersonal hacia
nuevos formatos. En la fase moderna de las campañas electorales los medios de co-
municación de masas asumen la centralidad política, sustituyendo los canales directos
y personales de antes por otros impersonales y no dialógicos, en especial la televisión.
Para los ciudadanos, la experiencia de la elección se vuelve más pasiva, de tal forma que
muchos electores se transforman en espectadores distantes y desvinculados del proceso.9
En ese sentido, diversas investigaciones documentaron características deletéreas
de los medios de comunicación tradicionales, tales como la trivialidad (o banali-
zación), el sensacionalismo y la distorsión,10 los fl ujos de información con vector
unidireccional y la baja proporción de información política cualifi cada “a la que se
contrapone un volumen considerable de representaciones que descalifi can a sujetos,
procedimientos y principios del campo político”.11
Frente a tales limitaciones de los medios de comunicación tradicionales, un con-
junto de investigadores mostró más optimismo con el potencial democrático de los
nuevos dispositivos tecnológicos que surgieron y comenzaron a ser utilizados en una
tercera fase de las campañas electorales, aún emergente en muchos países. Ese entu-
siasmo con los nuevos medios de comunicación, en particular con internet, ocurre,
en gran medida, por dos hipótesis:
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EXPERIENCIAS INTERACTIVAS EN WEBSITES DE CAMPAÑAS ELECTORALES
En primer lugar, los tradicionales o “viejos” medios de comunicación, por una varie-
dad de razones, se han vuelto irremediablemente hostiles a la causa de la democracia y,
siendo así, están incluso sirviendo para arruinarla. En segundo lugar, los nuevos medios
de comunicación serán capaces de equilibrar el estado empobrecido de la comunicación
política, permitiendo el funcionamiento de una democracia más perfecta y directa.12
Para un grupo de teóricos, la interactividad entre electores y políticos potencial-
mente permitida por los nuevos medios de comunicación parece representar un re-
torno a algunas de las formas primitivas de compromiso encontradas en el periodo
premoderno,13 pero de una manera diferente, como viejos vinos en nuevas botellas.14
Para Norris,15 las tecnologías digitales permiten formas de comunicación política
híbridas, que pueden ser localizadas, esquemáticamente, entre el activismo local de la
campaña premoderna y las formas pasivas de comunicación características de la campa-
ña moderna por la televisión.
Gradualmente, los partidos políticos y los candidatos están incorporando una
gran variedad de herramientas de comunicación electrónica en sus campañas elec-
torales. Aunque en un primer momento las websites electorales se asemejasen a pan-
etos electrónicos, con una ínfi ma utilización del potencial interactivo de internet,
se nota que actualmente algunos agentes políticos están intentando adaptar la lógica
de la Web 2.0 a sus campañas y utilizar, al menos en parte, sus herramientas interac-
tivas, como foros de discusión, blogs, microblogs (Twitter), redes sociales, canales en
YouTube, entre otros.
Considerando que la literatura temática sostiene diversas hipótesis con respecto
a la calidad democrática de esos nuevos formatos, pero es todavía permeada ex-
cesivamente por conjeturas y un limitado conocimiento empírico, emprendemos
estudios de casos de experiencias innovadoras de uso de internet: los foros on-line
para recibir y debatir propuestas de gobierno disponibles en las websites electorales
de los candidatos Marcos Enríquez Ominami Gumucio, en la campaña nacional
de Chile en 2009, y de Alberto Rodríguez Saá, durante la campaña presidencial de
Argentina en 2007.
El criterio de elección de las cibercampañas analizadas fue la existencia de herra-
mientas interactivas dialógicas. En ese sentido, nuestros objetos de análisis fueron las
plataformas para discusión y construcción colaborativa de los programas de gobierno
de los candidatos a la presidencia. Teniendo en cuenta que espacios de conversación
on-line como foros para debatir propuestas de gobierno abren oportunidades, al menos
en teoría, para que ciudadanos comunes dialoguen con los candidatos y entre sí, tomen
posición sobre los temas, comuniquen demandas e interpelen a los candidatos sobre
sus propuestas, tales espacios son de particular interés para investigaciones empíricas.
Objetivos de la investigación
El objetivo principal de esta investigación fue analizar la lógica de la coordinación de
la campaña de los candidatos Alberto Rodríguez Saá y Marcos Enríquez Ominami

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