C.P.C. y P.C.FI. Antonio Carlos Gómez Espiñeira - Núm. 92, Agosto 2019 - Revista Contaduría Pública - Libros y Revistas - VLEX 801097257

C.P.C. y P.C.FI. Antonio Carlos Gómez Espiñeira

Páginas:64-64
 
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In Memoriam
C.P.C. y P.C.FI. Antonio Carlos Gómez Espiñeira
Presidente de Asociación Interamericana de Contabilidad (2015-2017)
Academia Mexicana de Auditoría al Desempeño (2004-2006)
Instituto Mexicano de Contadores Públicos (1998-1999)
Colegio de Contadores Públicos de México (1992-1994)
Cuando un amigo se va queda un espacio vacío que no lo
puede llenar la llegada de otro amigo.
Cuando un amigo se va queda un tizón encendido que no
se puede apagar ni con las aguas de un río.
Cuando un amigo se va una estrella se ha perdido, la que
ilumina el lugar donde hay un niño dormido.
Cuando un amigo se va se detienen los caminos y se
empieza a rebelar el duende manso del vino.
Cuando un amigo se va galopando su destino empieza el
alma a vibrar porque se llena de frío.
Cuando un amigo se va queda un terreno baldío que quiere
el tiempo llenar con las piedras del hastío.
Cuando un amigo se va se queda un árbol caído que ya no
vuelve a brotar porque el viento lo ha vencido.
Cuando un amigo se va queda un espacio vacío que no lo
puede llenar la llegada de otro amigo.
Alberto Cortez
El pasado 27 de junio un gran amigo partió: nuestro
muy querido Toño Gómez Espiñeira, y quise iniciar
este breve homenaje en su memoria con la letra de
esta canción porque nos despedimos de un entraña-
ble amigo, de un excepcional ser humano con un gran
corazón; destacado profesional de la Contaduría Pú-
blica, ciudadano ejemplar que nos deja invaluables
enseñanzas y gratos e inolvidables recuerdos; se fue
dejando un hueco imposible de llenar en todos los que
tuvimos la fortuna de ser parte de sus muchos amigos.
Siempre llevaré en mi memoria al gran Toño, de quien
solo recibí apoyo incondicional en todo tiempo.
Hoy él ya se encuentra en un lugar hermoso y estoy se-
gura de que, desde allá, junto a Dios, nos seguirá acom-
pañando… por siempre en mi corazón querido Toño.
Sylvia Meljem
El C.P.C. Antonio Carlos Gómez Espiñeira, además de
ser un ferviente enamorado de la profesión contable,
de ser un intachable profesionista y de ser un gran
amigo y mentor de muchos a quienes nos cobijó con
su sapiencia, enseñándonos que “a la vida venimos a
hacer amigos” fue, sobre todo, un gran ser humano.
Recuerdo que, aun con todas sus ocupaciones debido a
los altos cargos que ocupó en varias agrupaciones pro-
fesionales, en época navideña, visitaba, caracterizado
de Santa Claus, a niños enfermos de cáncer o a niños
que vivían en zonas de pobreza extrema, a quienes lo-
graba sacarles una sonrisa y darles esperanza; pude,
incluso, atestiguar cómo una de esas niñas a las que él
les tocó el corazón, siguió su ejemplo y se unió como
voluntaria para alegrar a otros niños; este es solo un
ejemplo de su grandeza de corazón, por lo que no le
digo adiós, sino ¡hasta siempre!
L.A. Ruth Sánchez Díaz
Con la incertidumbre de todo principiante, acepté la
invitación de don Antonio Gómez Espiñeira para su-
marme al Consejo Directivo de la Academia Mexicana
de Auditoría al Desempeño, al cual presidió durante el
bienio 2004-2006. Casi al instante pude valorar esta res-
ponsabilidad como una de las experiencias más ricas y
agradables de mi vida profesional, gracias a la caballe-
rosidad y profundo respeto que Antonio guardaba, no
solo para quienes colaborábamos con él, sino para to-
dos los que tuvieron la fortuna de conocerlo. Creo que
esa era su vena, su soplo y su gran inspiración en las
numerosas organizaciones profesionales que presidió.
Recuerdo que alguna vez me dijo: “En nuestro trabajo
siempre debemos apuntar alto”, señalando con el dedo
índice a un cielo de un azul innito, desde donde aho-
ra seguramente nos mira conviviendo en el paraíso con
otros amigos ausentes desde un poco antes.
Hoy no hay adiós, Toño, solo un rencuentro próximo.
Mtro. Enrique Joaquín Arce Bravo
Presidente del Consejo Consultivo 2018-2020, de la AMDAD

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