Teoría normativa de la democracia - Hans Kelsen - Derecho y Poder - Libros y Revistas - VLEX 430622310

Teoría normativa de la democracia

Autor:Lorenzo Córdova Vianello
Páginas:112-149
 
EXTRACTO GRATUITO
III. TEORÍA NORMATIVA
DE LA DEMOCRACIA
1. ELPROBLEMADELALIBERTADENKELSEN
La dimensión propiamente normativa de la teoría kelseniana
de las formas de gobierno está desarrollada principalmente en
el conjunto de célebres ensayos dedicados a los temas de la
democracia y del parlamentarismo. Estos textos fueron escri-
tos en dos periodos: uno que podemos llamar “europeo”, que
va de 1924, cuando fue publicado El problema del parlamentaris-
mo, hasta 1933, año en que vio la luz Formas de gobierno y concep-
ciones del mundo; el otro, que podemos denominar “americano”,
durante el cual Kelsen publica un breve ensayo, Absolutismo y
relativismo en la filosofía y en la política, en 1948, y el famoso Los
fundamentos de la democracia, en 1955-1956. Cada uno de estos
periodos está influenciado de manera diversa por los aconteci-
mientos históricos y por las consecuentes vivencias personales
del autor.1El primer periodo fue vivido por Kelsen en Alema-
nia y coincide con el periodo de crisis del sistema democrático
parlamentario que caracterizó a la República de Weimar, el
112
1Sobre la influencia que las vicisitudes personales de Kelsen tuvieron sobre su
pensamiento, y en particular sobre sus reflexiones sobre la democracia, véase G. Ga-
vazzi, “Kelsen e la dottrina pura del diritto”, introducción a H. Kelsen, La democrazia,
Bolonia, Il Mulino, 1984, pp. 7-31. Para otras referencias biográficas de Kelsen véase
R. A. Metall, Hans Kelsen. Leben und Werk, Vienna, Deuticke, 1969. Véase, también,
V. Alarcón Olguín, “Hans Kelsen: bitácora de un itinerante”, en O. Correas (comp.),
El otro Kelsen, 2a. ed., México, UNAM-Ediciones Coyoacán, 2003, pp. 21-31. Sobre el
análisis del Kelsen teórico de la democracia, cuyas reflexiones corren paralelas al Kel-
sen teórico del derecho, véase O. Correas, “El otro Kelsen”, en ibid. (comp.), El otro
Kelsen,cit., pp. 33-63.
ascenso del nazismo, y la consecuente persecución política de
la que fue objeto el autor, persecución que lo obligó a emigrar
primero a Suiza, donde fue profesor de la Universidad de Gi-
nebra, y después a los Estados Unidos. El segundo periodo,
que coincide con la permanencia definitiva de Kelsen en los
Estados Unidos, es el que corresponde a la derrota del fascis-
mo y del nazismo en el plano político como consecuencia de
la Segunda Guerra Mundial,2y con su proscripción de las más
importantescartasconstitucionaleseuropeasdelaposguerra,
en particular la italiana de 1948 y la alemana de 1949. En los
escritos anteriores a 1933, Kelsen se preocupa principalmente
por analizar y desmontar desde un punto de vista conceptual
las críticas que se le planteaban por sus detractores a la demo-
cracia en general, y al parlamentarismo como forma de go-
bierno en particular, e intenta contrastar desde el punto de
vistateóricolaoleadaautocrática—bajolaformade“dicta-
dura”—3que se abatía sobre Europa, mediante el análisis de
TEORÍA NORMATIVA DE LA DEMOCRACIA 113
2En Los fundamentos de la democracia, Kelsen hace notar el hecho de que el fascismo
y el nazismo sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial, como ideologías opuestas a
los principios democráticos. “Si bien —dice el autor— el fascismo y el nacionalsocia-
lismo han sido destruidos, como realidades políticas, en la Segunda Guerra Mundial,
sus ideologías no han desaparecido y se oponen todavía, directa o indirectamente, al
credo democrático” (H. Kelsen, “I fondamenti della democrazia”, en ibid.,La democra-
zia,cit., p. 184).
3“La luz que un tiempo emanaba con tanta fuerza del ideal de la libertad se va
apagando —escribía Kelsen en 1932—. El ideal de la democracia palidece y en el té-
trico horizonte de nuestra época nace una nueva estrella hacia la cual se orienta la es-
peranza de las masas, que gana más y más la confianza de éstas, en la medida en la
que brilla su resplandor: se trata de la dictadura. Es en su nombre que desde dos fren-
tes se conduce la lucha en contra de la democracia: desde el frente de la extrema iz-
quierda, del movimiento bolchevique cuyas filas se engrosan cada vez más y que in-
cluye a círculos cada vez más amplios de la clase obrera; desde el frente dela extrema
derecha, el del fascismo o, como se le llama en Alemania, del nacionalsocialismo, cu-
yo partido ha crecido como una tempestad más de lo que nunca ha hecho una orga-
nización política en Alemania” (H. Kelsen, “Difesa della democrazia”, en ibid.,Sociolo-
gia della democrazia, Nápoles, Edizioni Scientifiche Italiane, 1991, pp. 41 y 42).
los fundamentos del principio democrático. Los escritos del se-
gundo periodo tienen, por el contrario, un carácter menos
“militante”, ya que pertenecen a una época en la cual la de-
mocracia como régimen político había superado al fascismo,
uno de sus enemigos históricos.4En ellos, Kelsen ahonda el te-
ma de las relaciones que la teoría democrática mantiene con
la teoría del conocimiento y con la teoría de los valores, conti-
nuando una reflexión comenzada anteriormente y que había
llegado a una maduración inicial en el último ensayo del pri-
mer periodo: Formas de gobierno y concepciones del mundo (1933).5
Aunque nos permite aclarar algunas de las razones históricas
que influyeron en la obra de Kelsen, y además pone en evi-
dencia la variedad de los enfoques formales que adoptó el au-
tor en sus diversos trabajos, esta clasificación periódica no debe
ser entendida como si fuera reveladora de una discontinuidad
HANS KELSEN114
4Es algo recurrente en la defensa kelseniana de la democracia el refutar los argu-
mentos de los sostenedores de las formas modernas de autocracia: el fascismo y el co-
munismo. Las citas son numerosas en ese sentido; véanse, como ejemplo, H. Kelsen,
“I fondamenti della democrazia”, op. cit., p. 194; Socialismo e Stato, Bari, De Donato,
1978 (el texto original en alemán es de 1923), de manera particular pp. 63-77, 119-
129 y 141-175.
5En los trabajos que pertenecen al periodo que hemos llamado “americano”,
Kelsen insiste de manera más evidente en el vínculo que media entre el relativismo y
el absolutismo, como posturas filosóficas, y las posiciones democráticas y autocráticas.
El primer trabajo en el cual Kelsen aborda de manera sumaria el tema de la demo-
cracia como la forma de gobierno resultante del relativismo político, en contraposi-
ción al absolutismo político, es Socialismo y Estado (en la traducción italiana, H. Kelsen,
Socialismo e Stato,cit., pp. 173-175); sucesivamente, Kelsen profundizó este tema en el
ensayo “Formas de gobierno y concepciones del mundo” (en la traducción italiana,
“Forme di governo e concezioni del mondo”, en ibid.,Il primato del parlamento, Milán,
Giuffrè, 1982, pp. 37-60). En relación con este punto, Kelsen escribe, refiriéndose es-
pecíficamente a la teoría del conocimiento y a la teoría de los valores, que “es precisa-
mente en el contexto de estas dos teorías que se circunscribe el antagonismo entre el
absolutismo filosófico y el relativismo, y este antagonismo parece ser, en muchos senti-
dos, análogo a la oposición fundamental entre autocracia y democracia, así como a la
que existe entre los sostenedores, por un lado, del absolutismo político y, por el otro,
del relativismo” (“Assolutismo e relativismo nella filosofia e nella politica”, La democra-
zia,cit., p. 441).

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA