Politicas de acción comunitaria en las periferias urbanas Problemas de transferibilidad. - Vol. 21 Nbr. 2, September 2012 - Gestion y Politica Publica - Books and Journals - VLEX 635453949

Politicas de acción comunitaria en las periferias urbanas Problemas de transferibilidad.

Author:Belén Cano Hila, Ana
 
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INTRODUCCIÓN

Las grandes ciudades europeas están experimentando en las últimas décadas importantes transformaciones. Para empezar, las economías urbanas de muchas de ellas han pasado de tener a la industria como principal fuente de riqueza a convertirse en centros de servicios especializados. Esto ha conducido a una segmentación del mercado de trabajo y a un debilitamiento de la identidad de las comunidades de trabajadores, gran parte de ellas ubicadas en las periferias urbanas. Todo esto ha afectado a las relaciones de comunidad y de asociación. El debilitamiento de los lazos comunitarios es también consecuencia de los cambios demográficos, mientras que la reestructuración del Estado de bienestar incide sobre la ciudadanía social. Los procesos de transformación de los tres grandes pilares de la organización social--mercado, Estado y comunidad--están dejando fisuras en las que aparecen tensiones sociales que se manifiestan en algunos barrios de las mencionadas periferias.

En las ciudades globalizadas, como es el caso de Barcelona, los mencionados procesos se agudizan por el impacto de los flujos migratorios asociados al proceso globalizador. Los barrios de trabajadores, poblados en los años sesenta y setenta del siglo xx por inmigrantes procedentes de otras regiones de España, han recibido recientemente nuevas oleadas migratorias internacionales. Lo anterior lleva a que la existencia de barrios de trabajadores cohesionados con buenas relaciones de convivencia represente un reto.

Los debates académicos sobre las causas y característica de las nuevas formas de convivencia urbana que han proliferado en muchos países europeos y en Estados Unidos no son sólo de carácter explicativo (Forrest y Kearns, 2001; Wacquant, 2008), sino también de carácter normativo. Estos últimos ponen especial énfasis en la importancia de reconstruir los lazos de comunidad para favorecer la cohesión social en las ciudades (Putnam y Feldstein, 2003; Blanco y Gomà, 2002). Unos y otros otorgan un papel clave a la reconstrucción de redes sociales (y en cierto modo a la sociedad civil) para conseguir una regeneración urbana efectiva. Entre las diversas metodologías normativas destaca la acción comunitaria.

La acción comunitaria se presenta como una metodología para reconstruir los lazos comunitarios y mejorar la coordinación entre los agentes que operan en los barrios con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de los habitantes del barrio (Llena y Úcar, 2006, 20-21). (1) El presente artículo es una reflexión crítica sobre la acción comunitaria y sus efectos. Nos preguntamos: ¿en qué medida el éxito de la acción comunitaria depende de las relaciones entre los actores implicados?, ¿qué mecanismos sociales se precisan en un proyecto de acción comunitaria?, y ¿hasta qué punto es posible resolver tensiones sociales en los barrios sin tener en cuenta factores externos a estos? Ilustramos nuestra reflexión con el ejemplo de un plan comunitario realizado en un barrio de Barcelona.

El concepto de acción comunitaria tiene asociadas cuatro características fundamentales: 1) la participación activa de los habitantes para mejorar su nivel de vida; 2) la participación de grupos técnicos que ayudan a mejorar la eficacia de la participación y las iniciativas de los primeros; 3) un carácter interdisciplinario y multidisciplinario y, 4) la finalidad de mejorar la calidad de vida de sus protagonistas y a la vez destinatarios. Se considera que la ausencia de alguna de estas características hace inviable el proceso, y supone un cuestionamiento respecto a si podemos hablar de acción comunitaria o no (Marchioni, 1999; Fung, 2004; Fagotto y Fung, 2009).

Estas características fundamentales de la acción comunitaria han sido y son objeto de reflexión y debate en múltiples trabajos académicos, y también son consideradas como retos futuros de la acción comunitaria. Entre los retos planteados cabe destacar dos: por un lado, el centrar exclusivamente la acción comunitaria en colectivos o territorios desfavorecidos, dejando de ser una acción normalizada que se refiere a la comunidad, cargos e instituciones que la conforman (Llena y Úcar, 2006, 48-51); y, por el otro, la necesidad de encontrar formas de compaginar la acción comunitaria profesional con las dinámicas propiamente comunitarias y ciudadanas, sin que una eclipse a la otra y viceversa (Villasante, 1993; Rebollo, 2004; Llena y Úcar, 2006; Montenegro et al., 2006; Fernández y López, 2008, 177, 183-184).

En las páginas siguientes desarrollamos nuestro argumento siguiendo los siguientes pasos: primero explicamos los procesos de vulnerabilidad urbana, haciendo hincapié en cuáles son los factores explicativos y sus consecuencias; segundo, abordamos la conceptualización de periferias urbanas y barrios desfavorecidos; tercero, analizamos la acción comunitaria como estrategia de intervención en este tipo de contextos sociales y, finalmente, incorporamos el ejemplo de Ciutat Meridiana a modo de ilustración de las tensiones y contradicciones que pueden aparecer en los barrios en los que se aplica la metodología de acción comunitaria.

PROCESOS DE VULNERABILIDAD URBANA: FACTORES ECONÓMICOS, SOCIALES Y POLÍTICOS

En las sociedades europeas han cambiado las relaciones entre el mercado y el Estado, lo cual ha incrementado las desigualdades sociales y la segregación espacial, cuestionando la eficacia de los sistemas tradicionales de integración social: mercado de trabajo, familia, administración y comunidad. A los procesos de flexibilización del mercado de trabajo y la reestructuración de los sistemas de protección social han acompañado un aumento de los sectores de la población vulnerable y con riesgo de pobreza y exclusión social (temporal o duradera). Los nuevos patrones de desigualdad social que emergen, aunque matizados por las políticas sociales y los regímenes de bienestar, se fundamentan en nuevas y segmentadas tipologías de ocupación, en una mayor diversidad social y, en cierta medida, también en la segregación étnica (Body-Gendrot et al., 2012, 369-370).

En Europa, el incremento del riesgo de vulnerabilidad, así como la emergencia de marginalidad urbana, no han supuesto la guetización de determinados barrios. No obstante, sí ha aumentado la diferenciación social y se han concentrado sectores de población en situación de desventaja social en determinadas partes de las ciudades. Las desventajas sociales se concentran en los barrios periféricos a diferencia de lo que sucede en las ciudades de Norteamérica. Por esta razón, en las ciudades europeas no es apropiado utilizar el término 'gueto'--tan extendido en la literatura anglosajona americana--para describir la realidad de las periferias urbanas. El factor explicativo de esta diferencia urbana europea es la contención social que ha realizado el Estado de bienestar durante décadas a través de políticas de vivienda y políticas sociales. Además, en Europa no existe una legitimidad social y política del fenómeno del gueto, dadas las connotaciones históricas negativas que acompañan al término. Como ejemplo, recordamos que cuando se pregunta a los alcaldes de las grandes ciudades europeas sobre la existencia de guetos en sus jurisdicciones, su respuesta es sistemáticamente negativa. Sin embargo, la evidencia de procesos de segregación urbana y residencial, sumada a indicios de segregación escolar, agudizan las divisiones y las tensiones étnico-raciales que tienen lugar en los barrios deprimidos. Los problemas de marginalidad urbana son un tema cada vez más presente en las agendas políticas europeas. Estos problemas están en la agenda política (y de políticas sociales) porque amenazan con ser problemas crónicos y porque cuestionan los modos tradicionales de ciudadanía (Wacquant, 2007, 19, 292-293; García, 2006; Lagrange y Oberti, 2006).

El debate actual sobre la exclusión social en las periferias urbanas se centra en las tensiones entre barrio y ciudad, y en pensar cómo detener la acumulación social y espacial de las dificultades económicas, la fragmentación social y la pérdida del cemento social. La exclusión social se ha percibido como un proceso de descalificación social (Paugam, 1991). Se entiende como una ruptura del vínculo social, o como un proceso decreciente de participación en una cultura ciudadana, acceso a instituciones y práctica de la solidaridad. Es decir, es vista, en gran medida, como una experiencia relacional más que como una experiencia de pérdida de recursos en un marco redistributivo (Silver, 2006). Esta percepción es limitadora, ya que el análisis de los procesos que generan la exclusión social se enriquece al examinar sistemas de redistribución de recursos, observar las dinámicas excluyentes y definir los mecanismos de exclusión de una forma operativa (Murie, 2004). Al indagar en dichos mecanismos se puede discernir que la exclusión social aparece cuando se fracturan las estructuras y las agencias que maximizan la eficacia y la justicia social.

Si bien la justicia social en la ciudad puede verse más como un horizonte que como una realidad, es conveniente recordar que cuando se aplican políticas redistributivas--vivienda social, equipamientos colectivos, subsidios al transporte, servicios a la familia--se minimizan los efectos negativos de mecanismos ocultos--precio de accesibilidad a los recursos mencionados--que inciden en el incremento de las desigualdades y a la larga contribuyen a los procesos de exclusión social (Harvey, 2007).

En los países del sur de Europa se observa, además, una característica particular que se añade a las causas generales que explican los procesos de exclusión social. Tradicionalmente, las mujeres han tenido un papel clave en la cohesión familiar y comunitaria. En las últimas décadas las mujeres han entrado en el mercado de trabajo combinando las responsabilidades familiares con el empleo. Se presenta la paradoja de que cuando las mujeres han tenido acceso en mayor proporción al mercado de trabajo han...

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