Pasado reciente y ola interpretativa - Primer informe sobre la democracia en Aguascalientes - Libros y Revistas - VLEX 729826609

Pasado reciente y ola interpretativa

Autor:Andrés Reyes Rodríguez
Cargo del Autor:Universidad Autónoma de Aguascalientes
Páginas:41-58
 
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III.
Pasado reciente
y ola interpretativa
Antecedente inmediato
El antecedente democrático más rme en el estado de Aguascalientes tuvo
lugar en la segunda mitad del siglo xx. Los dos momentos centrales de
esta novedad coincidieron con el movimiento estudiantil de 1968 y con
el año de 1995, una fecha precisa y denitiva para el futuro político del
estado. Fue el año en el que el pri perdió por vez primera la presidencia
municipal de la ciudad capital, así como otros municipios del interior, y la
obtención de una mayoría simple en el Congreso.
En el primer caso si bien el fenómeno del 68 no fue localmente signi-
cativo, lo cierto es que las consecuencias de ese acontecimiento sí resul-
taron evidentes, en tanto que generó un ambiente de mayor participación
social y vigilancia de la autoridad. El segundo momento caracterizado
por los triunfos del pan y las derrotas del pri, se distinguió por la puesta
en marcha de cambios legales e institucionales que dieron lugar a la alter-
nancia política y el inicio de una discusión pública, sin precedentes, sobre
la democracia.
Con el fenómeno del 68 la autoridad gubernamental controló la in-
formación trasmitida por los medios de comunicación y promovió la re-
tención en el estado de los estudiantes locales que radicaban en el Distrito
Federal, y lo hizo bajo el supuesto de que el conicto estudiantil era el
resultado de una consigna comunista. Esta perspectiva fue compartida por
el gobernador en funciones, el profesor Enrique Olivares Santana, aunque
también tuvo voces a favor del movimiento, principalmente, de los estu-
diantes activos del Instituto Autónomo de Ciencia y Tecnologías (iact).63
Los cambios posteriores a esa decisión fueron más signicativos. La
Universidad Autónoma de Aguascalientes se fundó en 1973 y generó una
discusión pública renovada que incluía una nueva fuente de opinión públi-
ca diferente a la que provenía de la prensa, el gobierno o la Iglesia católica.
En la década de los setenta los partidos políticos del país y de Aguas-
calientes incrementaron su jerarquía por los cambios ocurridos en la ley
electoral de 1976, cambios que facilitaron el registro y, más adelante, el au-
mento en la representación del Legislativo a través de la vía proporcional.
En el contexto nacional aumentaron las críticas al régimen político.
Particularmente, se reconoció que “el milagro mexicano” había llegado
a su n. A partir de entonces surgieron universidades públicas con pro-
fesorado que había vivido con diferentes perspectivas la experiencia del
movimiento estudiantil. También en estos años se perló el desarrollo in-
dustrial de Aguascalientes en detrimento del sector agrícola, y al mismo
63 Los detalles sobre este momento se pueden consultar en Camacho Sandoval,
Aguascalientes,2001,pp.137-161.
42 Primer informe sobre la democracia en Aguascalientes
tiempo, hubo incrementos signicativos de la población, mayor concen-
tración urbana y alza signicativa del sector de la economía dedicado a
los servicios.
Los pensadores y analistas del país hicieron su papel. Arnaldo Cór-
dova calicó al Estado mexicano de autoritario y antidemocrático; Héctor
Aguilar Camín sostuvo que el autoritarismo existía por los rezagos de la
modernización mexicana y observaba, al mismo tiempo, el paso de un
México rural a uno urbano y la necesidad de transitar de un pacto corpora-
tivo a una realidad ciudadana. Los analistas anteriores siguieron los pasos
de Pablo González Casanova, quien desde 1965 había considerado que el
régimen se tambaleaba y que la única forma de salir del problema era la
democracia, la participación ciudadana y la existencia de un partido y un
Poder Ejecutivo menos fuertes, aunque todavía dominantes.64
Los cambios sociales y económicos de los setenta diversicaron la
elite política y abrieron espacios para el surgimiento de organizaciones so-
ciales fuera del control tradicional del régimen. Un antecedente más del
ambiente social que se generaba entonces fue la movilización civil surgida
entre 1978 y 1988, una inquietud que culminó en enfrentamientos legales
de grupos sociales contra el gobierno por invasión de terrenos, alza de cuo-
tas, huelgas, luchas sindicales independientes, aumentos de subsidio, con-
ictos internos de la Iglesia católica y, claro está, conictos poselectorales.65
Era, en suma, el despertar de una sociedad que ya no encontraba
respuestas ni suciente autoridad a sus demandas. Era también el reejo
de los cambios sociales de las décadas anteriores y de las suras en el
control priísta.66
Pese a la renovación partidaria –a las reformas legales e institucio-
nales y al despertar de la ciudadanía–, los procesos electorales de los años
noventa dieron testimonio de que el núcleo de la carrera democrática en
Aguascalientes aún era tangencial, y que su principal valor se encontraba
en los comicios y en el nivel discursivo. De esta manera creció el espectro
democrático, lo hizo sobre todo en el ámbito electoral, pero por un camino
paulatino y de timidez.
La ola democrática de los noventa movilizó también la vida de los
partidos. La elección de 1992 evidenció diferencias internas en el pri y
puso en claro la existencia de dos modos de ver la política, aunque en esta
divergencia no había polémica sobre la necesidad de la democracia. Las
imágenes visibles de esta división se volvieron explícitas en la elección de
gobernador del estado en 1992. Héctor Hugo Olivares, candidato del pri,
representó un priísmo tradicional (de fuerte arraigo rural), clientelar y con
discurso revolucionario.
En el otro extremo, Otto Granados Roldán encabezó una postura n-
cada en la reforma del estado, una política social intensiva y un ejercicio
ecaz de la administración pública. También manifestó su deseo de que en
el ámbito partidista era necesario un cambio generacional relativamente
ajeno al nacionalismo revolucionario. Este candidato, casi en voz baja,
insistió en la necesidad de “iniciar una batalla por la democracia”.67
En el lado de los candidatos, partidos y organizaciones políticas opo-
sitoras el discurso democrático fue secundario. El candidato del pan en el
proceso electoral de 1992, Gerardo Raygoza, compitió con un lema que
claramente indicaba la prioridad. Habló de la posibilidad de un gobierno
64 Másinformaciónsobreeltemapuede verseenReyesRodríguez,Nudos,2004, pp.
263-270.
65 Másdetallessobreeste momentosepuedenver enCamachoSandoval,Aguasca-
lientes,2001,pp.111-178.
66 UncuadrodetalladodeestasinconformidadesyhechossepuedeconsultarenRe-
yesRodríguez,Nudos,2004,pp.276-285.
67 Másdatossobreesteprocesoelectoralsepuedeverenibid.,pp.285-320.

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