Hölderlin y lo no-dicho: sobre la cuestión del silencio en la interpretación de Martin Heidegger de su poesía - Vol. 57 Núm. 69, Noviembre - Noviembre 2012 - Dianoia - Libros y Revistas - VLEX 423532418

Hölderlin y lo no-dicho: sobre la cuestión del silencio en la interpretación de Martin Heidegger de su poesía

Autor:Paloma Martínez Matías
Cargo:Universidad de Valencia
RESUMEN

En continuidad con una investigación previa, este trabajo se propone mostrar la importancia del tema del silencio en la interpretación heideggeriana de la poesía de Hölderlin y analizar el sentido ontológico que en ella adquiere. Para ello se indaga sobre la íntima conexión que Heidegger establece entre el silencio y el decir poético de Hölderlin, en la problemática pretensión que le atribuye de... (ver resumen completo)

 
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Hölderlin y lo no-dicho: sobre la cuestión
del silencio en la interpretación de Martin
Heidegger de su poesía
PALOM A MARTÍ NEZ MATÍ AS
Universidad de Valencia
Paloma.Martinez@uv.es
Resumen: En continuidad con una investigación previa, este trabajo se pro-
pone mostrar la importancia del tema del silencio en la interpretación hei-
deggeriana de la poesía de Hölderlin y analizar el sentido ontológico que en
ella adquiere. Para ello se indaga sobre la íntima conexión que Heidegger
establece entre el silencio y el decir poético de Hölderlin, en la problemática
pretensión que le atribuye de decir el ser salvaguardando a un tiempo su
carácter indecible. Comprender tal pretensión exigirá atender al descubri-
miento del poeta de la simultánea alteridad y dependencia de la modernidad
con respecto a Grecia, y estudiar el modo en que esta cuestión determina
tanto su poetizar como los recur sos que, a juicio de Heidegger, utiliza para
hacer aparecer el ser en su palabra como lo no-dicho.
Palabras clave: lenguaje, lo indecible, ontología, Grecia, metafísica
Abstract: Following a previous research, the purpose of this paper is to high-
light the importance of silence in the Heideggerian interpretation of Hölder-
lin’s poetry,and to analyze the ontological natu re that this topic acquires in it.
In order to do so, it explores how intimately Heidegger connects the idea of
silence and Hölderlin’s poetical saying, to which he attributes the problematic
endeavour of saying the Being whilst safeguarding its unsayable nature. To
fully fathom this effort, special attention should be paid to the poet’s discov-
ery of the simultaneous alterity and dependence of modernity with regard
to Greece, and to the study of the way in which this matter determines his
poetry, as well as the poetical resources which, according to Heidegger, he
uses in order to make the Being appear in his saying as the unsaid.
Key words: language, the unsayable, ontology, Greece, metaphysics
La impronta del singular diálogo que Martin Heidegger emprende con
los inicios de la filosofía en Grecia se torna especialmente visible en la
estrecha vinculación establecida en su pensamiento entre el ser y el
lenguaje. Desde el comienzo de su dilatada trayectoria, su interroga-
ción por el ser se remonta a la experiencia más antigua del decir para
analizar en ella el significado del término lógos y descubrir así que la
esencia del lenguaje se revela inicialmente a la luz del ser. O, lo que es
lo mismo, que sólo porque el légein griego alude al dejar ser o aparecer
de cada cosa como aquello que es, puede a la vez nombrar el decir que
Diánoia, volumen LVII,número 69 (noviembre 2012): pp. 31–69.
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acontece en el hablar humano.1Asumiendo el legado de esta experien-
cia temprana transmitida por el lógos, Heidegger concibe el lenguaje
como el lugar mismo de la comparecencia o el haber de las cosas. Sin
lenguaje que lo lleve a aparecer, subraya insistentemente en los años
treinta, no hay presencia del ente ni tampoco patencia de su ser. De
no encontrarse de antemano atravesado por la posibilidad del decir, el
ser humano no se hallaría expuesto al ser ni se distinguiría de otros
entes —la piedra, la planta, el animal— por su constitutiva referencia
a él.2A la manera de una constante cada vez más acusada, el lenguaje
se instituye en la obra de Heidegger en la dimensión donde arraiga y se
vertebra la abertura al ser característica del ente que somos o ser-ahí
(Dasein), abertura que lo define ontológicamente en su condición de
espacio o “ahí” (Da) para la manifestación de todo cuanto es.3
Sin embargo, puede resultar de entrada contradictorio que, casi con
idéntica constancia, la reflexión heideggeriana en torno al lenguaje
como momento insoslayable del pensar sobre la cuestión del ser se li-
gue igualmente al asunto del silencio, del callar, de lo no-dicho y lo
indecible, hasta el punto de llegar a la paradójica enunciación de que
1Esta atención al lógos en su ineludible imbricación con la dilucidación de la
cuestión ontológica puede observarse ya en varios de los cursos impartidos antes
de la publicación en 1927 de Ser y tiempo, por ejemplo, en el del semestre de
verano de 1924, Grundbegriffe der aristotelischen Philosop hie, o en el del semestre
siguiente, Platon: Sophistes. Por otra parte, la común alusión al ser de phýsis y
lógos, en correspondencia con la referencia del lógos al decir humano, se analiza
con posterioridad, entre otros lugares, en las lecciones de 1935, Einführung in die
Metaphysik, en los cursos sobre el pensamiento de Heráclito de mediados de los
años cuarenta, Heraklit: Logik. Heraklits Lehre vom Lógos, y en la conferencia de
1951 “Lógos” (Vorträge und Aufsätze, pp. 199–121).
2En el primer curso dedicado al problema de la esencia del lenguaje en 1934,
la relación entre éste y la abertura al ser definitoria del ser-ahí se describe en los
siguientes términos: “En él [el lenguaje] acontece la exposición (Ausgeset ztheit) al
ente, en el lenguaje acontece la entrega al ser. Por medio del lenguaje y sólo por
medio de él impera el mundo: es lo ente” (Logik als die Frage nach dem Wesen der
Sprache, p. 168). Formulaciones análogas pueden encontrarse en diversos textos
de estos años; por ejemplo, en las conferencias “Der Ursprung des Kunstwerkes”
de 1935 (Holzwege, p. 60) y “Hölderlin und das Wesen der Dichtung” de 1936
(Erläuterungen zu Hölderlins Dichtung, pp. 37–38).
3Que ya en Ser y tiempo se afirma el carácter esencialmente lingüístico del ser
del Dasein se aprecia en el hecho de que, de los tres elementos que configuran el
Da o “ahí” de su ser, a saber, el comprender, el encontrarse y el habla, Heidegger
considera que los dos primeros se hallan “cooriginariamente determinados por el
habla” (Sein und Zeit, p. 133). Para un estudio más detallado de esta cuestión, cfr.
P. Martínez Matías, “Hablar en silencio, decir lo indecible”, pp. 115–122.
Diánoia, vol. LVII,no. 69 (noviembre 2012).
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el ser es lo más dicho y a la vez el silenciamiento (Verschweigung)”.4
Advirtamos por lo pronto que en Ser y tiempo la propiedad de la exis-
tencia, mediada por el estado de ánimo de la angustia, se inscribe en
el necesario callar del ser-ahí ante el hundimiento de la significativi-
dad del mundo y la percepción de la finitud de su ser.5A partir de los
años treinta la tematización directa de la esencia del lenguaje sitúa de
manera reiterada su origen y fundamento en el silencio o el callar,6
postulado que culmina en la década de los cincuenta con la determina-
ción de la esencia del habla como el son del silencio.7En el transcurso
de este periodo se observa cómo en diferentes contextos, y de forma
también recurrente aunque más o menos explícita, el ser se presenta,
en su relación con el hablar y el decir, con las designaciones de lo no-
hablado (das Ungesprochene), lo no-dicho (das Ungesagte) o lo indecible
(das Unsagbare).
Esta aparente incoherencia entre la atribución al lenguaje del lugar
de mostración del ser y el entrelazamiento de este último con el silencio
o su apelación en términos de lo indecible descansa en última instancia
sobre la complejidad que, en su formulación heideggeriana, entraña la
cuestión ontológica: la susceptibilidad del ser para devenir cuestión o
problema no depende sino del pliegue, del doblez o la duplicidad que,
para Heidegger, anida en el hecho de que “ser” signifique, por un lado,
el ser de ésta y aquella cosa —la presencia de ésta y aquella cosa— y, a
la vez, cierto entramado de remisiones o trasfondo de abertura oculto
e irreductible en su ocultación que soporta y posibilita, quedando siem-
pre atrás, ese ser de cada cosa.8Sólo en virtud de ese pliegue o doblez
contenido en el término “ser” resulta inteligible la asimismo paradójica
4Grundbegriffe, p. 64.
5Cfr. P. Martínez Matías, “Hablar en silencio, decir lo indecible”, pp. 122–133.
6Cfr., entre otros textos, Hölderlins Hymnen “Germanien” und “Der Rhein”,
p. 218.
7Esta expresión aparece por vez primera en la conferencia de 1950 “Die Spra-
che”, donde el son del silencio como esencia del lenguaje es a su vez identificado
con el acaecer de la diferencia entre mundo y cosa (cfr. Unterwegs zur Sprache,
pp. 29–30).
8Esa dualidad contenida en el ser se presenta en Ser y tiemp o como la diferencia
entre el tejido remisional constitutivo de la significatividad del mundo y los entes
que en su seno aparecen, y se traduce posteriormente en la diferencia entre el mun-
do como cuaternidad y la cosa en la conferencia “Das Ding” de 1950 (cfr. Vorträge
und Aufsätze, p. 172). No obstante, esa misma duplicidad es la que quiere expresar-
se con el término Lichtung: lejos de entenderse como una suerte de escenario prev io
en el que aconteciera la comparecencia del ente, el “claro” o “despejamiento” del
ser alude al propio doblez por el cual el aparecer de las cosas resulta indesligable
Diánoia, vol. LVII,no. 69 (noviembre 2012).

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