¿Por qué tenemos malos gobiernos en México? - Núm. 1-2014, Enero 2014 - Revista Mexicana de Análisis Político y Administración Pública - Libros y Revistas - VLEX 726604437

¿Por qué tenemos malos gobiernos en México?

Autor:David Arellano Gault
Páginas:13-30
RESUMEN

El presente ensayo propone una reflexión respecto de la razón principal por la que en México podemos decir que se tienen, en general, malos gobiernos. La reflexión propone que no es por razones de fallas técnicas o de capacidad. Estas son cuestiones que pueden ser importantes pero no las definitivas. La idea que se propone es que los gobiernos en una democracia deben tener capacidad de lograr... (ver resumen completo)

 
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Revista Mexicana de Análisis Político y Administración Pública
Departamento de Gestión Pública y Departamento de Estudios Políticos y de Gobierno
Volumen III, número , enero-junio 
Pp. -
Revista Mexicana de Análisis Político y Administración Pública. Universidad de Guanajuato.
13
Fecha de recepción:  de a gosto de 
Fecha de aceptación: de enero d e .
¿POR QUÉ TENEMOS MALOS GOBIERNOS EN MÉXICO?
Why do we have bad governments in Mexico?
David Arella no Gault
Resumen
El presente ensayo propone una reflexión res-
pecto de la razón principa l por la que en Mé-
xico podemos decir que se tienen, en genera l,
malos gobiernos. La reflex ión propone que no
es por razones de fa llas técnica s o de capaci-
dad. Estas son c uestiones que pueden ser im-
portantes pero no las de finitivas. La idea que
se propone es que los gobiernos en una demo-
cracia deben tener capacidad de log rar resulta-
dos en una contexto de competencia electora l,
conflicto e intervención política p ermanente.
Es por ello que los “buenos gobiernos” son en
realidad técnic amente capaces pero dentro de
un contexto plural y confl ictivo, incierto y por
lo tanto, alejado de soluciones tecnocráticas
unilaterales . ¿Cómo lograr resultados, at en-
der las necesidades de l a ciudadanía y resolver
problemas públicos? La primera y má s impor-
tante lógica es cómo crea r gobiernos política-
mente capaces, abiertos, que debaten la s ideas
y explican las r azones a un amplio espectro de
actores y en un contexto político que no es ol-
vidado ni negado, sino atendido y proce sado
administrativ amente.
Palabras clave: Gobierno, G estión Pública ,
Ethos burocrático, Organizaciones públicas
Abstract
is essay proposes a speci fic discussion re-
garding the rea son why in Mexico, in gene-
ral terms, there a re bad governments. e
assumption is that t he reason is not just that
there is lack of capacity or tec hnical inst ru-
ments in Mexican governments . Rather, the
main reason to be proposed i s that govern-
ments in democratic contexts are a ffected
all the time by politic al actors, projects, and
conflicts. Is the c apacity to achieve objective s
in this uncer tain context what ma kes a good
government. How to achieve this ca pacity, in
order to resolve public problems? e most
important strateg ic way is to develop open
and democratic governments; ones th at are
able to achieve results negoti ating, discus sing
and debating options with d ifferent political
and social actors. In ot her terms, governments
that are able to use its politic al nature in or-
der to, through democratic mea ns, achieve its
objectives. Admin istrative politics or adminis-
tering politics might bec ome useful words to
understand the idea of goo govern ments de-
fended in this essay.
Key Wo rds: Gover nment, Public Management,
Bureaucratic ethos, Public Org anizations
Revista Mexicana de Análisis Político y Administración Pública. Universidad de Guanajuato. Volumen III, número 1, enero-junio 2014
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
El título de este ensayo sin duda es una exageración y una injusticia. A lo largo de la
historia de México seguramente han existido buenos gobernantes y buenos gobiernos
en diversas escala s y latitudes en el país. Sin embargo, ello no invalida una reflexión
general sobre el mal gobierno como una constante no sólo en México, sino en la región
latinoamericana en general.
Para ser más claros, probablemente habría que comenzar diciendo que un gobierno es
producto de una sociedad; gobierno y sociedad son dos entes sólo distinguibles analíti-
camente. La existencia de malos gobiernos, como una consta nte, habla de una sociedad
con graves problemas para formular acuerdos y actuar consecuentemente en términos
políticos. Una sociedad incapaz de construi r las bases institucionales y organizacionale s
necesarias para cimentar gobiernos efectivos y eficaces. Entonces, este ensayo no busca
lanzar culpas a diestra y siniestra —por cierto, vale la pena considerar la reflexión de
Hood () sobre el papel de la culpa y su evitación en los gobiernos contemporá-
neos—: académicos, empresarios, s, ciudadanos, todos formamos par te de la ecua-
ción que produce los pésimos gobiernos que sufrimos.
Bajos estas advertencias, el supuesto de este ensayo es que, salvo excepciones, los go-
biernos de todo ámbito (federal, estatal y municipal) en México están lejos de ser “bue-
nos” gobiernos y más cerca de ser muy malos. Pero, ¿qué es un bueno gobierno? Esta
es una categoría intrincada sin duda y existe un debate académico al respecto —des-
afortunadamente muchas veces más normativo que analítico (Homberg & Rothstein,
)—. Sin embargo, no es objeto de este ensayo discutir la literatura sobre la medición
y la definición de buen gobierno (ejercicio que llevado al extremo preciosista puede ser
francamente ocioso). En este breve y muy libre ensayo que presento simplemente asumo
una perspectiva amplia y general de “ buen gobierno” en una democracia “estándar”; es
decir, un gobierno capaz de sostenerse legítimamente a través de otorgar a su sociedad
los servicios y los bienes públicos más importantes para el desarrollo de una calidad de
vida lo suficientemente alta para su población en general —definición, por cierto, sim-
plista y muy similar a la propuesta por el Banco Mundia l ()—.
En el fondo, el énfasis de la definición se encuentra en la idea de legitimidad, pues
tal característica es regularmente adquirida por un gobierno que administra recursos y
toma decisiones al tiempo de que rinde cuentas. Un gobierno con esta calidad provee
servicios y bienes públicos de manera efectiva, equitativa, transparente y eficiente. En
este sentido, buena parte de la legitimidad política —más a llá del carisma, la retórica
y los discursos—, se ga na por los logros gubernamentales frente a una sociedad que
admite, reconoce y permite un grado básico de gobernabilidad.
En este ensayo utiliz amos la convención que impone al género masc ulino como general, sólo para ha cer
el argumento má s fluido. En todos los caso s estamos conscie ntes de que hablamos de amb os géneros
como fundament ales en los argumentos.
La e ncuesta del  al respecto d eja algunos claroscu ros al respecto, sorprendentemente
inegi.org.mx/est/contenidos/Proyectos/encuestas/hogares/especiales/encig//default.aspx>

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