Una Revisión a los Indicadores del Bienestar - Núm. 2014, Enero 2014 - Informes Sobre la Seguridad Social en America - Libros y Revistas - VLEX 489414794

Una Revisión a los Indicadores del Bienestar

Páginas:17-42
 
EXTRACTO GRATUITO
17
CAPÍTULO 2
UNA REVISIÓN A LOS INDICADORES DEL BIENESTAR
U
2.1 Introducción
na medición adecuada del bienestar de las
personas, y en particular de su relación con
el ambiente que rodea al trabajo, es indispensable
para lograr una evolución ordenada de los sistemas
y programas de la seguridad social. Mejorar la
capacidad de medición del bienestar de forma que
la metodología y los resultados sean de aceptación
más general y sustantiva también servirá para
comunicar a los ciudadanos entre sí, y a los
ciudadanos con sus instituciones. Servirá para
construir una mejor plataforma para la evolución
sobre bases de consulta continua y decisión
democrática.
En este capítulo se exploran temas relativos a
la evaluación del bienestar de la persona y a la
valoración de sus actividades y condiciones. No se
busca evaluar el desempeño de los sistemas y
agencias de seguridad social y de los sistemas
fiscales, o de sus resultados financieros y
operativos. Tampoco nos limitamos a considerar
sólo variables que se dan en el mercado de trabajo,
sino que es necesario considerar el tiempo y
actividades que las personas llevan a cabo fuera
del empleo, y las situaciones de riesgo, estrés,
confianza, comodidad y cualquier otra circunstancia
relevante.
El enfoque hacia la medición del bienestar de
individuos y hogares es un complemento que elevará
la capacidad de los gobiernos y de las instituciones
de seguridad social para conducir la política y la
administración; también mejorará la información
hacia la comunidad en general para enriquecer el
diálogo en torno a la protección social. No es una
estrategia que pueda sustituir el análisis de
sistemas, instituciones o programas. Como se ha
comentado en un capítulo anterior, es un
complemento necesario.
Este capítulo presenta un tablero de
indicadores que sirven para evaluar el bienestar de
vida y la calidad de trabajo, así como identificar
algunas de las brechas de información más grandes
que existen para mejorar esta medición. Este
esfuerzo coincide con algunos principios que se
han expuesto en esfuerzos análogos. Primero, el
bienestar no tiene una sola dimensión sino que es
un objeto de cierta complejidad al que nos
debemos aproximar mediante el uso de varios
indicadores. Estos incluyen los ingresos de las
personas y sus condiciones financieras, variables
relativas al estado de salud, educación, habilidades,
seguridad personal, pertenencia y participación en
grupos sociales, ambiente cívico y gobernanza,
amenidades del lugar de trabajo, y calidad del medio
ambiente. En segundo lugar, la medición debe
centrarse en la persona y en los hogares para
profundizar en sus condiciones específicas y
considerar los resultados que generan los insumos,
tales como los niveles de ingreso, no solo los
18
INFORME SOBRE LA SEGURIDAD SOCIAL EN AMÉRICA 2014
productos, tales como las condiciones actuales de
vida.
El reto no es sencillo. Con todas las
deficiencias que se han enunciado, el ingreso
nacional (es decir, el PIB) y el ingreso de los hogares
tienen una virtud estadística clara, ya que son
directamente observables. El bienestar incluye
seguramente objetos no observables, que sólo
podemos reconocer de forma indirecta o mediante
declaraciones de las personas. Por ejemplo, no es
fácil medir en forma sistemática el daño psíquico
asociado a un trabajo más riesgoso, o bien la
percepción por una persona de la ganancia en el
estado de salud que se dará dentro de algunos
años.
De forma relacionada, debe entenderse que
hay una gran distancia entre afirmar que el "PIB no
es una medida suficiente de bienestar", y contar con
una visión adecuada de qué debe medirse y cómo
hacerlo. La calidad, interpretación y entendimiento
de los indicadores se vuelven cruciales para la toma
de decisiones, pero también lo es un marco
comprensible y consistente. La medición del PIB tiene
detrás una narrativa clara, al responder cuál es la
diferencia entre el valor de lo que se produce y el
valor de los insumos. Aquí no intentamos resumir
el bienestar en un número que se pueda comparar
entre países. Si bien algunos esfuerzos en torno a
la medición del bienestar han derivado exactamente
en eso—probablemente en intentos por difundir
resultados en los medios—, toda la discusión señala
a que sintetizar el bienestar en un número único no
es correcto.
En este acercamiento definimos seis
dimensiones del bienestar para organizar la
información. Las seis dimensiones son las
siguientes:
el estado de salud y seguridad social,
la capacidad de consumo,
la confianza y la cohesión social,
el ambiente y seguridad en el trabajo,
la calidad del tiempo, y
el aprendizaje de por vida.
Cada una de estas dimensiones está ligada a
múltiples indicadores que a su vez se correlacionan
entre categorías, personas, sectores, industrias,
mercados, procesos de seguridad e higiene,
cobertura de la seguridad social y calidad de vida y
trabajo (Gráfica 2.1). Con las seis dimensiones de
este marcador balanceado se pretende concentrar
el pensamiento, mejorar la comunicación del
tomador de decisiones con las dependencias a
cargo de los programas y con la población, y revelar
dónde están los principales focos rojos (Kotler y
Keller 2012). Para algunas variables la calidad de la
información con la que se cuenta no es buena. Sin
embargo, si el movimiento para mejorar la medición
del bienestar ha de tener éxito, deberá generar
nuevas fuentes de información que sirvan para su
alimentación.
El material de este capítulo debe ser visto
como un reporte sobre métodos de medición,
difícilmente como una evaluación comprehensiva
del bienestar. Las limitaciones de información son
grandes. En algunos temas, pocos países tienen
información; los países medianos y pequeños tienen
con mayor frecuencia deficiencias muy importantes;
y, en general, la información nacional oculta
diversidad social, problema que tiende a ser mayor
en los países más grandes. Sin embargo, algún
marco comúnmente aceptado debe desarrollarse
para organizar la información, y este es un esfuerzo
en ese sentido.

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA