La Criminografía cultural como método de investigación de campo para la Criminología: una propuesta desde la Antropología Social - Núm. 13, Abril 2016 - Iter Criminis. Revista de ciencias penales - Libros y Revistas - VLEX 746100693

La Criminografía cultural como método de investigación de campo para la Criminología: una propuesta desde la Antropología Social

Autor:José Alberto Posadas Juárez
Cargo:Doctor en Antropología por el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Docente e investigador adscrito al área de Criminología de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro. Sus principales líneas de investigación son: a) antropología de la violencia; b) cultura militar y, c)...
Páginas:93-121
RESUMEN

Se propone un desarrollo metodológico innovador en el interior de la disciplina criminológica; se trata particularmente de un trabajo de campo con enfoque cualitativo. Dicho método tiene como punto de partida la etnografía, desarrollada en el seno de la antropología, con estudios sobre criminalidad y violencia social, entre otros. La apropiación de dicho método implica combinar enfoques teóricos... (ver resumen completo)

 
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JOSÉ ALBERTO POSADAS JUÁREZ*

Resumen Se propone un desarrollo metodológico innovador en el interior de la disciplina criminológica; se trata particularmente de un trabajo de campo con enfoque cualitativo. Dicho método tiene como punto de partida la etnografía, desarrollada en el seno de la antropología, con estudios sobre criminalidad y violencia social, entre otros. La apropiación de dicho método implica combinar enfoques teóricos criminológicos con algunos antropológicos. Este diálogo disciplinar será combinado en un trabajo de campo autónomo y ejecutado por criminólogos, lo que se denomina como criminografía cultural.

Abstract Proposes an innovative methodological deve lopment to the interior of the criminological discipline; It is particularly a field research with qualitative approach. This method has as starting point the Ethnography, developed fin the bosom of anthropology, with studies on crime and social violence, among others. The appropriation of said method involves combining approaches of theoretical criminology and anthropological sciences. This dialogue discipline will be combined fin an autonomous field and executed by crimi-nologists, what is referred to as cultural criminography.

* Doctor en Antropología por el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacio-nal Autónoma de México. Docente e investigador adscrito al área de Criminología de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro. Sus principales líneas de investigación son: a) antropología de la violencia; b) cultura militar y, c) criminografía cultural. Correo electrónico: anthroposXXI@gmail.com Quiero agradecer al maestro Emilio Paulín Larracoechea y al maestro Oscar Armando Rico Chávez, criminólogos, por sus valiosos comentarios sobre este ensayo.

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Sumario

  1. Introducción; 2. La etnografía y su uso en la disciplina criminológica; 3. Posmodernidad, etnografía virtual y ámbito criminológico;

  2. Criminografía cultural; 5. El proceso heurístico; 6. La ética del criminógrafo; 7. Apuntes finales; 8. Referencias.

Introducción

El principal método de investigación de la antropología social es la etnografía, ésta tuvo su desarrollo sólido en la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, los inicios de la disciplina datan desde el periodo de la colonización europea cuando los llamados evolucionistas mostraron interés por las sociedades “exóticas” en la segunda mitad del siglo XIX.1 De acuerdo a Wyatt Wood,2 la construcción de la metodología etnográica ha sido un proceso largo que inició al surgir la necesidad de organizar la información recabada por militares, misioneros religiosos y funcionarios de gobierno de los países colonizadores que los llevaban a tierras ignotas y daban cuenta de sus costumbres.

La conceptualización de la palabra etnografía fue el resultado de la necesidad de los estudiosos sociales de la época, de abordar el análisis de los grupos humanos ajenos a su cultura. Wood dice que el historiador y lingüista August Ludwig Schlözer (en su obra Allgemeine nordische Geschichte publicada en 1771), es probablemente el primero en acuñar dicho término, ya que lo utilizó de manera indistinta con el concepto “Völkerkunde” para designar el estudio

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descriptivo e histórico de las personas y las naciones (idem). Es el interés en el estudio de las sociedades “exóticas” lo que los lleva a pensar, gradualmente, en desarrollar una metodología que permita ahondar en el análisis para una mejor comprensión de esa realidad.

El contacto entre grupos culturalmente desconocidos ha tenido lugar a lo largo de la historia por las constantes migraciones. Los individuos que se encuentran en un contexto cultural ajeno no realizan una etnografía si no poseen un ánimo analítico de investigación. No es lo mismo experimentar la cultura ajena por motivos migratorios que en contextos de una investigación sistematizada. Por lo tanto la etnografía es la experiencia de verse inmerso en un contexto cultural ajeno con una planeación teórico-metodológica y con fines de desarrollar un estudio de carácter científico.3 Cada país presenta estilos etnográficos propios. La antropología británica, la francesa y la estadounidense, que son las escuelas que han desarrollado la mayor cantidad de producción teórica disciplinar, incluida la etnografía, tienen criterios distintos en cuanto a su aplicación y las condiciones para llevarla a cabo. Para el caso mexicano el desarrollo de la etnografía posee una dinámica particular.4

De acuerdo a Mechthild Rutsch y Marie Wacher,5 el antropólogo catalán Ángel Palerm, como uno de los representantes de la antropología mexicana, a partir del año de 1965 siendo docente de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y la Universidad Ibe-

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roamericana, puso énfasis en que el estudiante de antropología realizara dicha investigación pero desde los primeros semestres de formación. Ello tenía dos motivos importantes:

... uno, aprender el método antropológico llevando a cabo en una investigación, y otro, permitir un diagnóstico temprano de aquellos estudiantes que realmente no permanecerían en la antropología y darles la posibilidad de proseguir sus intereses en otras áreas que les fueran más afines (idem).

El nivel de desarrollo que nuestro país ha experimentado respecto de la investigación etnográica es considerable pese a que dicha herramienta se implementó como un mecanismo de formación de antropólogos apenas a la mitad de la década de los sesenta del siglo XX.

La etnografía se gestó en el seno de la antropología, pero ¿qué posibilidad hay de desarrollar una metodología similar en el área criminológica?, ¿qué ventajas tendría para la criminología y la antropología, el formar investigadores de campo criminólogos? El siguiente apartado, por tanto, propone una reflexión sobre el método de investigación etnográfico y enfatiza su uso y apropiación en la criminología bajo procesos trans-disciplinares que la lleven a un desarrollo propio, con las ventajas que representa.

La etnografía y su uso en la disciplina criminológica

El trabajo de campo en contextos de criminalidad tiene un antecedente directo en la Escuela de Chicago. Dicha ciudad comienza a experimentar procesos socio-culturales de interés para la sociología norteamericana de la primera mitad del siglo XX. De acuerdo a García-Pablos:

La temática preferida de la escuela de Chicago fue la que pudiéramos denominar œsociología de la gran ciudadŔ, el análisis del desarrollo urbano, de la civilización in-dustrial y, correlativamente, la morfología de la criminalidad en ese nuevo medio.6

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Esto lleva a pensar en una etnografía urbana cuyos sujetos de investigación involucran fenómenos de interés para los sociólogos de la época y también del ámbito criminológico, tales como: “… cambio social, especialmente acusado en las grandes ciudades norteamericanas (industrialización, inmigración, conflictos culturales, etcétera) e interés por los grupos y culturas minoritarias, conflictivos”.7 Dicho ámbito criminológico se ha desarrollado con miradas particulares que se enfocan a diversas temáticas propias de las ciencias sociales en general, pero particularmente a los fenómenos del crimen, el cual:

… puede estudiarse como el acto que un individuo ha cometido y trata de penetrar en su explicación; o bien, el crimen puede referirse al cúmulo de delitos, es decir, a la criminalidad en general; e inclusive no abordar los delitos patrimoniales bajo el mismo prisma que los crímenes sexuales.8

Cuando en criminología se habla de criminal, crimen y criminalidad, entonces de acuerdo a Orellana, lo que se busca es interpretar las causas de dichos fenómenos. La causalidad es uno de los motores principales de la disciplina criminológica ya que busca determinar los factores detonantes de tales fenómenos. Para ello, de acuerdo al autor:

Se pueden distinguir tres niveles de interpretación en el campo de la criminología:

  1. El nivel de interpretación conductual, en donde se estudia la conducta antisocial,9 por ejemplo la que comete una persona contra otra, … b) El nivel de interpretación personal, … a este nivel se persigue conocer la personalidad del delincuente con

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un propósito definido de tratamiento y rehabilitación, c) El nivel de interpretación general, que se refiere al conjunto de conductas antisociales y sus características en un lugar y tiempo determinados.10 Es en el último inciso donde podemos observar el carácter socio-cultural de la criminalidad o el llamado crimen organizado, y ciencias como la antropología tienen cabida para que a través de diálogos interdisciplinares puedan enriquecer sus perspectivas.

Otro de los ámbitos de estudio e intervención de los criminólogos se dirige hacia la condición de aquellas personas que han sufrido los estragos de la criminalidad. De ello se deriva un ámbito denominado victimología. De acuerdo a Antonio García-Pablos:

La víctima soporta los efectos del crimen (físicos, psíquicos, económicos, sociales, etcétera.), pero también la insensibilidad del sistema legal, el rechazo y la insolidaridad de la comunidad y la indiferencia de los poderes públicos. En el denominado œEstado social de DerechoŔ, aunque parezca paradójico, las actitudes reales hacia la víctima del delito oscilan entre la compasión y la demagogia, la beneficencia y la manipulación.11

La victimología se encarga de afrontar las consecuencias sociales que acarrean las víctimas de la criminalidad.12 Estos estragos sociales pueden ser abordados en el estudio del factor cultural de la criminalidad, desde sus causas a las consecuencias en sus víctimas.

Y así, otros temas que son competencia de la criminología serían la percepción de seguridad...

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