¿Conviene tener 'jueces sin rostro'? - Núm. 211, Noviembre 2016 - Revista el Mundo del Abogado - Libros y Revistas - VLEX 652726577

¿Conviene tener 'jueces sin rostro'?

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Vicente Fernández Fernández

No hay condiciones que ameriten una medida de ese tipo. Cuando en los años noventa del siglo XX se implementó en Colombia este sistema de justicia (no sólo jueces sin rostro, sino también testigos y policías), se vivía un grave problema por el narcotráfico, la guerrilla y los paramilitares, que orilló al gobierno colombiano a tomar medidas extremas, dados los continuos ataques al Poder Judicial, sobre todo por el tema de las extradiciones. Lo cierto es que nuestros problemas, por muy graves que sean, no se comparan con los que vivió en esa época el país sudamericano.

“Jueces sin rostro” sería un sistema de justicia violatorio del debido proceso y un grave retroceso en materia de derechos humanos. Se vulnerarían principios como la inmediación, la contradicción y la defensa efectiva, y se regresaría a un sistema de oscuridad judicial que llevaría a un modelo todavía peor a aquel del que aún no salimos del todo. Y dados los altos niveles de corrupción, la delincuencia organizada no tendría impedimento para saber quién o quiénes se encuentran a cargo de los asuntos de su especial interés.

Javier Quijano Baz

No creo que sea conveniente ni posible. Se conculcaría el derecho de ser juzgado por una persona imparcial y se afectaría el derecho a una tutela judicial efectiva.

Luis Rodríguez Manzanera

La adopción de “jueces sin rostro” implica una excepción a ciertos principios del nuevo proceso, como la publicidad. Sin embargo, hay casos excepcionales en los que se impone el principio de necesidad. Desde luego serían situaciones casuísticas y de alto riesgo.

En este momento creo que es indispensable la lectura de La lucha contra el crimen organizado (INACIPE, 1992), obra en la que el juez Giovanni Falcone (asesinado en 1992) relata sus experiencias. Él dice que “quien representa la autoridad del Estado en territorio enemigo, tiene el deber de ser invulnerable. Cuando menos en el límite de lo previsible y lo factible”. Aunque reconoce que “el hombre más poderoso del mundo, si se enfrenta con alguien con el suficiente coraje para tirar en su contra, muere como cualquier otro”. Y concluye: “Se muere generalmente porque se está solo o...

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