Capítulo 3 - Libro VII - Manual del Derecho Eclesiástico Universal - Libros y Revistas - VLEX 702001005

Capítulo 3

Páginas:445-466
 
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-
398-
eonf
esa
rl
a c
on
valor ( 1
).
Vetitícase
poda
-
uncion
con el
s
ao
to
crisma
aco1,11p~~iada
de,ciertas palabras despues
?e
la
invo
cacion del
bspmtu
Santo, A eJemplo de los aposto-
les (2)
continúan
los obispos siendo ministros ordinarios
de
esl;
sacramento (3); aunquepor delegacion .suya pueda
conferirlo
un
mero sacerdote (4).
El
uso de la Iglesia griega
ha
vinculado está facultad
entre
las ordínarias del sacerdo~
cio (5
),
al reves de
la
latina en la cual la delegacion del
obispo al sacerdote necesrta autorizacion pontificia, y
aun
con
ella debe siempre el obispo
_,
benclec
ir
el crisma que ha
de
usar
el delegado (
ñ).
Eri
otros tiempos se hacia la con-
-firmacion á seguida del bautismo, segun se usa todavía en
la
fglesia griega; pero ya en la Iglesia latina se requieren
siete años ·
por
lo
ménos para. ser capaz de este sacramen-
to
(7).
La separacion de ambos ha
tr
aido la ·necesidad de
-
llamar
tambien padrinos
para
la 9onfirmacion, siendo sus
obligaciones muy análogas á las .de los
padrinos
del
bau-
tismo. Ninguno de estos -dos sacramentos se pued·e reiterar,
y todos los fieles deben celebrar el ·aniversario del dia en
que los recibieron. Los
prot
estantes han conservado la con-
firmacio:
n,
mas
no
con
el
carácter de sacramento.
CA
,
PÍJ'ULO
III.
DEL CULTO.
_
~
276. -L
De
la
celebra¿ion de ia cena.
A)
Forma ,
primitiva.
El punto
centr<J,l
y ésencial del culto
es
la
cena instituida
por
el mismo Jesucristo
(8).
Celebróse ya : en
lÓs
primeros
(i)
C.
5.
D.
V. de cons. (Rhaban.
a.
8i7),
Conc. Trid.' Sess.
Vil.
de con-
firm. ' · · · ·
12
) Act.
VIII
.
l4-l7.
_
__
_
.·,
_ ,
(
3)
lnnocent.
l.
ep,st. XXV. ad Decent. Eugub. a; 4l6.
c.
_3. (6), c . un.
§ 7. X . ne sacr. unct.
(1.
15).
(4
)
C.
l.
D,
XC
V. 1 Gregor. 1.
a.
594).
. . .
(5)
B,·neoict. XI
V.
de Synodo direcesana Lib. VII. Cap. IX. Inocencio
111.
desaprueba al parecer esta costumbre, e
4.
X de consuet.
(l.
4). Pero ·
e1
orirrinal de este texto no habla
mas
que
de los sacerdotes latinos residentes
en Constantinopla. ' -
(6/ _Bcnedit. XIV. de Synodo di?3cesana L_
ib.-
VII. Cap: VII. VIU. ,
(7
Benedict. XIV. de Synodo,hrecesana. Ltb. VII . Cap.
X.
,,
(
8)
Matt. XXVI. 26-:!8., Marc. XIV.
22·2-',
Luc, XXII.
l9.
20.
-399 -
tiempos del cristianismo (-
1)
en la forma siguiente : leíase
desde luego la sagrada Escritura, predicaba despues el
obispo, y presentaban en seguida
los
fi
eles oblaciones de
pan, vino y agua, las cuales consagradas por el obispo con
oraciones y acciones de gracias, se repartían e
ntr
e
los
pre-
sentes y se enviaban á los ausentes por medio de
los
diáco-
nos (2). Dividía
se
pues esta solemnidad en cuatro parles :
formaban la primera las instrucciones que podían
oir,
no
solamente
los
catecúmenos, sino tambien los judíos, here-
ge
s y paganos
(3),
todos
los
cuales debian retirarse cuando
así se preveuia en alta
voz
concluidas que eran aquellas
(4).
Llenaban la segunda parte las oblaciones de pan y vino
hechas
por
los
fieles
par¡t atender
ar
culto (5). Una porcion
de ellas se consagraba como queda
dicho,
y dislribuíanse
las restantes entre los clérigos y los pobres (6).
La
Iglesia
de Oriente conserva en su forma primitiva esta costumbre
de l
as
oblaciones.
la
'tercera parte comprendia la eucaris-
lia,
en la cual fa
voz
del sacerdote h
ac
ia
en
el
altar,