Asociación diferencial, delincuencia de cuello blanco, anomia y otros postulados de Sutherland para la comprensión de la criminalidad. Propuesta de Política Criminal - Núm. 12, Enero 2016 - Iter Criminis. Revista de ciencias penales - Libros y Revistas - VLEX 746053685

Asociación diferencial, delincuencia de cuello blanco, anomia y otros postulados de Sutherland para la comprensión de la criminalidad. Propuesta de Política Criminal

Autor:Wael Hikal
Cargo:Sociedad Mexicana de Criminología capítulo Nuevo León
Páginas:153-174
RESUMEN

La asociación diferencial señala que los sujetos han llegado a aprender a ser criminales por una serie de técnicas trasmitidas culturalmente, principalmente por el empoderamiento que adquiere el crimen en determinados grupos, donde se consolida dicha actividad y se refuerza para continuar haciéndola, también explicado como anomia. Por otra parte, la criminalidad puede ser entendida como la relació... (ver resumen completo)

 
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WAEL HIKAL*

Resumen La asociación diferencial señala que los sujetos han llegado a aprender a ser criminales por una serie de técnicas trasmitidas culturalmente, principalmente por el empoderamiento que adquiere el crimen en determinados grupos, donde se consolida dicha actividad y se refuerza para continuar haciéndola, también explicado como anomia. Por otra parte, la criminalidad puede ser entendida como la relación y el trato con las personas que enseñan el delito, no solo se trata de un ambiente propenso, pues de ser así, en una comunidad vulnerable todos serían criminales; más bien influyen aspectos de interacción con modelos que ya llevan un estilo de vida. Por otro lado se analiza el término y el concepto de delincuencia de cuello blanco, tan contundente y presente en la actualidad. Finalmente elaboraremos una propuesta con elementos de política criminal, basada en Edwin Sutherland.

Abstract The differential association theory submits that people learn to be a criminal due to some techniques culturally transmitted, mainly for the empowerment of organized crime fin particular groups, where this activity can be consolidated and strengthen for remain fin time; this phenomenon is also known as anomie. For the other hand, criminality could be understand as the relationship and contact with persons that teach crime, not only for living fin a prone environment –if that were the case, all the people fin a vulnerable community would became criminals–, but for the interaction with models that previously had such style of life. Additionally, the paper analyzes the concept of white collar crime, so overwhelming

* Sociedad Mexicana de Criminología capítulo Nuevo León.

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and prevailing in recent times. Finally, it is provided a proposal with criminal policy elements based in the Edwin Sutherland thoughts.

Discusión

Sutherland (1883-1950), sociólogo norteamericano, obtuvo su doctorado en Sociología por la Universidad de Chicago, presidió la Asociación Americana de Sociología. Su principal obra es Principios de Criminología, la primera edición se publicó bajo el título de Criminología, pero las posteriores tuvieron cambios significativos en su contenido, alejándose del texto original. Sutherland también escribió Delincuencia de cuello blanco y El ladrón profesional: por un ladrón profesional (con Broadway Jones).

La Sociedad Americana de Criminología fundó en 1960 un premio con su nombre, bajo el reconocimiento de “Contributions to theory or research fin criminology on the etiology of criminal and deviant behavior, the criminal justice system, corrections, law, or justice”.1Tal distinción, sería otorgada a uno de sus colaboradores: Donald R. Cressey, en 1967.2Más datos sobre él, los redactan Winslow y Zhang:

Como muchos otros de la Escuela de Chicago, Edwin Sutherland nació en Midwest (Gibbon, Nebraska). Fue hijo de un ministro bautista. En 1906, dejó Nebraska y se envolvió en diversos cursos de la escuela de la divinidad en la Escuela de Chicago. Luego de tomar diversos cursos con Charles Henderson, acerca del “tratamiento social del crimen”, Sutherland decidió inscribirse en la carrera de Sociología y se orientó hacia los estudios en Criminología. Luego de obtener su doctorado en Filosofía con orientación en Sociología y Política Económica en 1913, Sutherland mantuvo diversos cargos en instituciones de la zona centro oeste, incluidas la Universidad de Ilinois (1919-1925) y en la Universidad de Minesota (1925-1929). De 1930 a 1935 impartió cátedra en la Universidad de Chicago, pero fue en la Universidad de Indiana donde sirvió como profesor y encargado del departamento de Sociología, esto hasta su muerte en 1950.3

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Su teoría señala que los sujetos han llegado a aprender a ser criminales por una serie de técnicas trasmitidas culturalmente, principalmente por el empoderamiento que adquiere el crimen en determinados grupos, donde se consolida dicha actividad y se refuerza para continuar haciéndola.

Por otra parte, la criminalidad puede ser entendida como la relación y el trato con las personas que enseñan el delito, no solo se trata de un ambiente propenso, pues de ser así, en una comunidad vulnerable todos serían criminales; más bien, influyen aspectos de interacción con modelos que ya llevan un estilo de vida.

Por otro lado, teniendo de referencia lo aportado por él, a pesar de los años trascurridos —según González Vidaurri y Sánchez Sandoval— para Sutherland, la desorganización social se instaura “porque existe ‘conflicto de normas’; existen normas que se contraponen o son incoherentes con la realidad social”.4

Esto es evidente en nuestro contexto, al revisar las leyes que tenemos como rectoras de la vida, advertimos dos extremos. Por un lado, un catalogo de maravillas a las que todos tenemos acceso y con las cuales nuestra vida sería perfecta, sana, con el potencial de desarrollo anhelado por tantos; en el otro extremo se encuentran leyes duras, rígidas, inquisidoras, castigadoras, humillantes, incluso en un extremo más feroz está la realidad social, tan distante de estos dos polos entre las leyes que pintan el panorama perfecto y las otras normas inquisidoras, como resultado: Nuestra actualidad.

Libro: Principios de Criminología

Nuevamente Winslow y Zhang:

La historia de cómo la teoría de Sutherland entró en existencia es interesante en sí misma. La teoría de asociación diferencial de Sutherland era consecuencia de su texto y teoría desarrollada progresivamente con cada edición de este. Sutherland fue pedido para escribir un libro de texto de Criminología por Edward C. Hayes en 1921. Hayes fue Presidente del Departamento de Sociología de la Universidad de

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Illinois y también fue editor de libros de Sociología para J.B. Lippincott. La primera edición del texto de Sutherland, Criminología, fue publicada en 1924. Posteriormente fue republicada con el título Principios de Criminología en 1934. En la primera edición, Sutherland rechazó la literatura existente que explica el comportamiento criminal como producto de “correlación”, pero respaldó el enfoque “multifactorial”, que también estaba muy extendido. Tres acontecimientos fueron los que influyeron en Sutherland en el desarrollo de una teoría general de la Criminología. Uno fue tomando una posición como profesor en la Universidad de Chicago donde recibió la influencia de un artículo publicado por Louis Wirth en 1931, que atribuye el comportamiento criminal a conflicto de la culturaŔ en su teoría del conflicto de cultura. Wirth argumentó que había reglas seguidas por algunas normas de la subcultura. Otro evento que influyó a Sutherland fue la publicación en 1932 del informe de Michael Adler por la oficina de higiene social en Nueva York (donde Sutherland trabajó como investigador). Este informe fue muy crítico con enfoques de múltiples factores e instó a criminólogos para desarrollar teorías generales para explicar todas las formas de comportamiento criminal.5Para Sutherland: “La conducta criminal sistemática es consecuencia inmediata de la asociación diferencial dada en una determinada situación en la que existen conflictos culturales y, en última instancia una desorganización social”.6

Libro: Delincuencia de cuello blanco (¿Anomia de los ricos?)

La criminalidad ha sido vinculada con la clase pobre, en parte, por ser estos los más desvalidos, en ocasiones para hacerse de los bienes materiales y servicios para sobrevivir, qué decir sobre algún lujo de los que pudieran llegar a hacerse, les resulta imposible. El crimen históricamente se ha relacionado con dos clases: los que tienen fealdad y los pobres, dejando fuera de este parámetro o libres de responsabilidad, culpa o sospecha a los de belleza y solvencia económica.

Sutherland, en el libro citado, hace a un lado aquel mito, descubriendo así que hay personas que cuya clase social económica

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alta y por el trabajo que desempeñan, tienen la oportunidad de manipular las cifras de dinero, así como su acceso, lo cual es una tentación latente, continua y evidente; asimismo una insaciabilidad financiera y de poder, por ello es común que recurran a la defraudación, al desvío de recursos, al fraude, a los engaños, a las cifras maquilladas, a la distribución de recursos de manera inadecuada y desproporcional, inlando facturas, montos, entre otras actividades.

González Vidaurri y Sánchez Sandoval, señalan:

Esa fue la primera vez, que la criminología de tinte sociológico, comprendió que los poderosos también delinquen. La criminología tradicional, en cambio, sigue hablando de la criminalidad de los carenciadosbiopsicosociales, esto es, de la desviación de las clases menos favorecidas, marginales y por lo tanto enfermas.7Al respecto, previo a lo apuntado por González Vidaurri y Sánchez Sandoval, queda reforzada tal actividad de “cuello blanco” por los grupos de poder que cobijan a sus miembros, desvían la atención en otros asuntos, manipulando a los medios de comunicación y la percepción de los habitantes, además de la cifra oculta de la criminalidad, impunidad y demás.

En ainidad a ello, Restrepo Fontalvo apunta:

El haber desvelado el mito de que la criminalidad es un producto prácticamente exclusivo de las clases populares, es tal vez el más grande mérito de Edwin Sutherland. En su libro El delito de cuello blanco sustenta la tesis de que entre los miembros de las clases socioeconómicamente poderosas, quienes gozan de respetabilidad y reconocido status, es alta la frecuencia de conductas delictivas [...], producto de su actividad profesional. Solo que los índices de...

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