Tiempo y destino: la fragilidad del bien en los olvidados

Andamios. Revista de Investigación SocialNúm. 3, Diciembre 2005Artículos

Enlazado como:

Resumen


La idea de que la excelencia humana es propia de toda persona, lleva a plantear una serie de cuestionamientos éticos cuando el bien, elemento constitutivo de dicha excelencia, se presenta vulnerable frente al entorno exterior. El presente artículo analiza esta peculiar situación a partir de la película Los olvidados (1950) de Luis Buñuel, documento fílmico que permite ahondar en la reflexión sobre la fragilidad del bien, en el contexto histórico del sexenio de Miguel Alemán, así como mostrar algunas de las contradicciones del contenido del discurso político alemanista: el bienestar general frente a una realidad que atendía a la contingencia de amplios sectores de la población urbana envueltos en la pobreza.

PALABRAS CLAVE: Cine, ciudad, análisis del discurso, representación, Ciudad de México.

Ver el contenido completo de este documento

Extracto


Tiempo y destino: la fragilidad del bien en los olvidados

Para Julia Tuñón

El interés de este trabajo es reflexionar, en primer lugar, sobre el destino como tiempo y, en segundo lugar, cómo esta reflexión me ha permitido indagar sobre la idea de progreso, que burlada por Buñuel en su película Los olvidados, contrarresta el discurso político manejado por Miguel Alemán durante su gestión de gobierno.

En este trabajo no pretendo ejercer el análisis cinematográfico de Los olvidados, sino ocuparme de esta película en función de que en ella puedo anclar mi reflexión en virtud de que se me presenta como el ejemplo esclarecedor para abordar el tema que me interesa: la fragilidaddel bien; así como que la película se me revela como un caso atípico del género melodramático,1 al cual la inscribo a pesar de su aparente exclusión del mismo. En este sentido, me interesa rescatar el tema del destino, entendido como fatalidad y como progreso ascendente que, muchas de las veces, no consigue cambiar de rumbo dentro de las películas que conforman el género melodramático. Por ello me interesa reflexionar, a partir del breve análisis de algunos personajes de la película, sobre dos de las ideas que la palabra destino me sugiere, tanto en el discurso alemanista como en la película de Buñuel.

Del tiempo circular, del tiempo lineal

El tiempo crea, y también destruye. El tiempo es la morada que se construye día a día. El tiempo es momento y espacio habitado que constituye lo cuantificable abstracto en las cosas, las personas, los sucesos.

El tiempo es uno, no bueno, no malo, sino ese que sólo mide, pasa, en instantes fragmentado. No hay tiempo propio, sino enajenado. El tiempo es físico, real, perdido, imaginario, imprevisible, encadenado.

El tiempo ha ido marcando la historia de la humanidad. La historia es ese tiempo que nace del acontecimiento. La historia, que es hija del tiempo, sujeta sus distintas concepciones: el tiempo como creador, conservador o destructor. Las maneras de concebir el tiempo llevan consigo sus propias contradicciones; sin embargo cada una de estas concepciones se enmarcan en dos visiones distintas: la circular y la lineal.

El tiempo circular contiene la idea de la periodicidad temporal. "El tiempo cíclico o circular es el ritmo periódico medido por un reloj o un metrónomo. El tiempo del reloj difiere esencialmente del tiempo del cale...

Ver el contenido completo de este documento

Enlaces patrocinados




ver las páginas en versión mobile | web

ver las páginas en versión mobile | web

© Copyright 2012, vLex. Todos los Derechos Reservados.

Contenidos en vLex México

Explora vLex

Para Profesionales

Para Socios

Compañía