Legitimidad del poder, soberanía popular y poder negativo en Cuba. Propuestas desde la perspectiva iuspublicista Romano-Latina

Iuris TantumNúm. 17, Diciembre 2006Estudios varios

Enlazado como:
Abogados Público y Administrativo

Resumen


Introducción. Las dos caras del dios Jano: "potestas" y auctoritas". Soberanía popular y poder negativo. La revolución cubana en el poder: la búsqueda y consolidación de su legitimidad. La renovación permanente de la legitimidad: necesidad estratégica para Cuba. Propuestas perfeccionadoras para cuba desde la perspectiva iuspublicista Romano-Latina. Bibliografía.

Ver el contenido completo de este documento

Extracto


Legitimidad del poder, soberanía popular y poder negativo en Cuba. Propuestas desde la perspectiva iuspublicista Romano-Latina

Este trabajo constituye uno de los varios acercamientos de los autores al tema general del perfeccionamiento democrático de la sociedad cubana, en su etapa posterior al 1 de enero de 1959.

Introducción

En el mundo de los fenómenos políticos por excelencia -que son los fenómenos o situaciones del Poder-los términos consensus y oposición, creencias y coacción, autoridad y poder, son términos de difícil -o imposible- separación. Es que aunque el Poder es autoridad -que se relaciona directamente al logro de la legitimidad -también es posibilidad de recurrir al uso de la fuerza como última ratio para imponer sus decisiones cuando y donde tropiece con oposiciones.

Pero independientemente de la verdad evidente de que la autoridad exige siempre obediencia, por lo que se nos presenta comúnmente como una compleja mezcla de poder y violencia difícil de digerir; sin embargo, la esencia del debate iusfilosófico se centra hoy en la legitimidad del Poder.

La legitimidad es, en consecuencia, uno de los problemas esenciales de la Sociología política1 y su razón, opinamos, es obvia: la legitimidad es la base justificadora y explicativa de las diversas modalidades que pueda revestir el Poder político.2

Es importante comprender y aprehender que la legitimidad afecta directamente al propio origen del Poder y a las diversas formas de su ejercicio, de forma tal que no sería aventurado -aunque sí arriesgado- afirmar que lo segundo -el Poder- es una consecuencia y no la causa de lo primero la legitimidad.

Entonces, el Poder no debe ser un "simple" y "sencillo" hecho material, que se imponga o pueda imponer a todos contra su propia voluntad y violentando su consenso, ya que -por el contrario- debe vincularse, ante todo, a las ideas, creencias y representaciones colectivas para legitimarse. Ante todo, porque de la legitimidad de un régimen económico-político-social dependerá, con mucho y esencialmente, la propia estabilidad, permanencia y perdurabilidad del mismo.

Ahora bien, también es importante tener en cuenta que: cada forma de Poder Político se basa en una clase de legitimidad.3 Dicho de otro modo, las diferentes formas de Poder político, las diversas manifestaciones jurídicas del Estado y las distintas estructuras políticas del mismo tienen su propia, característica y singular legitimidad, que a su vez constituye e integra la base justificativa y el fundamento de las disímiles modalidades en que se concreta dicho Poder político.

Este análisis, claro que sí, es también válido y necesario para Cuba, independientemente de que cuando se trata de esta Isla -tan polémica y polemizada- se desaten todas las pasiones -las filias y las fobias-, muestra fehaciente de que, al menos, la obra de la nación cubana, de su pueblo, de sus hombres y mujeres, no pasa inadvertida para muchas personas de disímiles latitudes, credos políticos, creencias religiosas, filosofías, culturas,...

Ver el contenido completo de este documento

Enlaces patrocinados




ver las páginas en versión mobile | web

ver las páginas en versión mobile | web

© Copyright 2012, vLex. Todos los Derechos Reservados.

Contenidos en vLex México

Explora vLex

Para Profesionales

Para Socios

Compañía