Resumen
La autora se refiere al lado oscuro de la justicia penal, considerando que el manejo discrecional de las leyes y acomodar su aplicación a las condiciones coyunturales del momento constituye un atentado al Estado de Derecho. No es criticable buscar la seguridad, tampoco sancionar a quienes han cometido actos ilícitos, lo criticable es utilizar la justicia penal porque en su momento no nos parece adecuada, política o socialmente, la aplicación estricta del derecho. El caso del etarra Iñaki de Juana Chaos, en España, permite reflexionar sobre diversas paradojas en la aplicación de la justicia penal.
The author refers to the dark side of criminal justice, considering that the discretional management of the law, as well as the convenience of its application to the conditions arising from the situation of the moment, is an attack to the rule of law. It is not to be criticized neither looking for security nor punishing those who have done illegal acts; what is to be criticized is the use of criminal justice just because the strict application of law seems to be inadequate in a specific moment, either politically or socially. The case of the activist of ETA, Iñaki de Juana Chaos, in Spain, makes us think about several paradoxes concerning the application of criminal justice.Ver el contenido completo de este documento
Extracto
Los senderos oscuros de la justicia
Investigadora nacional. Doctora en Derecho público. Investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Veracruzana y profesora de Derecho penal, política criminal y metodología jurídica.
Introducción Desde fuera, el caso del etarra Iñaki de Juana Chaos resulta paradójico. España es un país democrático ¿qué duda cabe? pero ha sufrido, por décadas, uno de los más graves flagelos políticos y sociales: el terrorismo; que conduce a la irracionalidad, tanto al que lo hace, como al que lo padece. Cuando el presidente español Rodríguez Zapatero anunciaba la posibilidad de poner fin a la actividad violenta de las fuerzas armadas de ETA, ocurre un ataque al aeropuerto internacional de Barajas (29 de diciembre de 2006) . La violencia no cesa. El terrorismo y quienes se valen de él, son condenables, no por sus opiniones o aspiraciones políticas e ideológicas, sino por los medios que utilizan para expresarse. En este contexto, ocurre el caso del etarra de Juana. Una persona que ha sido dirigente de ETA, encarcelado en 1987 y considerado como uno de los más sanguinarios líderes de ese grupo; pese a lo cual, desde mi punto de vista, sigue siendo una persona con todos los derechos y libertades que le son inherentes. Estas reflexiones ...Ver el contenido completo de este documento
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