Seguridad pública: La crisis de un paradigma

CriminogenesisNúm. 1, Octubre 2007

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Abogados Civil

Resumen


Planteamiento -Los límites del derecho penal mínimo o garantista -Entre lo penal y lo no penal -Los saldos de la justicia penal -México: ¿entre la represión y la prevención? -La crisis del modelo mexicano en el méxico reciente y sus perspectivas -A. El primer momento. La luz de la esperanza -B. Segundo momento. De la expectativa a la frustración -C. Tercer momento. La planeación nacional y la prevención del delito -El desdén a la prevención -La crisis de los contendores sociales -Más policías, ¿menos delitos? -Las cárceles ¿y la readaptación? -Modelos de prevención del delito -¿Cúal paradigma está en crisis? -Hacia un sistema de prevención social del delito

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Extracto


Seguridad pública: La crisis de un paradigma

Dentro 1 de algunos siglos, la historia de esto que llamamos la actividad científica del progreso, será para las generaciones venideras un motivo de gran hilaridad y de conmiseración

Tolstoi

Planteamiento

México atraviesa por una severa crisis en la seguridad pública que afecta los niveles de convivencia social. Esto debe ser admitido y corregido. Por su puesto su génesis es multifactorial. Aquí abordaremos algunos elementos que buscan explicar nuestra delicada circunstancia.

La preponderancia, dominación y monopolio de la justicia penal, entendida esta como la aplicación del castigo como única divisa para gobernar, ha eclipsado cualquier intento para corregir el rumbo de la seguridad pública en nuestro país.

El origen de esta visión, no es nueva ni original, proviene de una antiquísima historia de la formación del Estado. Es decir, hemos avanzado en algunos renglones de las formas de dominación, pero el núcleo duro del Estado, aquel que basa su dominio en el uso de la fuerza para conservar el poder, se mantiene intacto.

Se ha creído que la función del Estado es exclusivamente punitiva y persecutoria, presumiendo con especial énfasis que él debe poner "orden a como de lugar". Esta reacción univoca y dogmática tiene raíces profundas, se puede localizar en la vena autoritaria y totalitaria, de los primeros ladrillos de la construcción del Estado.

Pese a que la palabra Estado puede remitirse a la antigüedad clásica, lo cierto es que como concepto político, es decir como descripción de una realidad precisa localizable en el espacio y en el tiempo, su condición es moderna y más precisamente renacentista. En efecto, fue Nicolás Maquiavelo (1469- 1527) el primer pensador relevante que utilizó el concepto de Estado (Stato) en el sentido de un poder político centralizado desplegado en un territorio y capaz de ejercer su decisión o soberanía. A Maquiavelo mismo debemos la idea de que el poder político tiene intereses propios y que el mayor desacierto al hacer política consiste en subordinar los fines del Estado a cualquier cosa que no sea obtener y conservar el poder.2

Es decir, el Estado fue concebido como "La convicción de la supremacía de las razones del poder sobre cualesquiera otras". En consecuencia es inimaginable tener un Estado que de cabida a las expresiones que están fuera de su dominio, ni a la posibilidad de generar condiciones para acotar el poder y menos para poner en movimiento a los gobernados.

No es fortuito que los grandes teóricos de la razón del Estado, fuesen, a la vez, los grandes teóricos del Estado absolutista. Maquiavelo en el siglo XVI (italiano), y Robert Filmer y Thomas Hobbes en el siglo XVII (ingleses). El término "absolutismo" designa con precisión la naturaleza de este tipo de Estado. Se trata de una estructura de poder público que controla de forma absoluta la vida de sus súbditos, o que al menos pretende hacerlo. A este Estado, la razón d...

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