El desprestigio de la política: Lo que no se discute
Revista Política y Cultura › Núm. 17, Abril 2002
Enlazado como:
Revista Política y Cultura › Núm. 17, Abril 2002
Enlazado como:Resumen
El desprestigio que tienen los políticos y la política en América Latina suele ser pensado como un problema de ética individual. No se discute que la generalización del fenómeno tiene que ver con las concepciones predominantes sobre la política, derivadas de la hegemonía del liberalismo conservador, que conducen a los partidos a seguir prácticas parlamentaristas funcionales para la democracia gobernable. En este modelo de democracia liberal conservadora, el parlamento tiene como función impedir que la representación de los intereses sociales mayoritarios modifique las políticas públicas, que son favorables al gran capital, con sus consecuencias de mayor pobreza y exclusión. Por ello, los partidos atraviesan por una crisis de representación que afecta también a muchos partidos de izquierda. En este artículo se analiza cómo las críticas que éstos reciben desde otros sectores de la izquierda tampoco logran superar los parámetros ideológicos dominantes, aunque ésa sea su intención.
Politics and politicians lack of prestige in Latin America has been thought as an individual ethical problem. There is no discussion on the generalization of the phenomena related to dominant conceptions on politics, derived from the liberal conservative hegemony, that conveys political parties to parliamentary practices that are functional to governable democracy. In this liberal conservative democracy model, the parliament has the function to stop the ones who represent the wider group of social interest from modifying public policies, in favor of capitalist interests that result in an increase in poverty and exclusion. This is why political parties go through a representation crisis, which also affects many left wing parties. This article analyses the way critics from other left wing sectors also fail in overcoming dominant ideological parameters, even if that was their intention.Ver el contenido completo de este documento
Extracto
El desprestigio de la política: Lo que no se discute
El problema Casi es un lugar común reconocer el desprestigio actual de la política, de los partidos y de los políticos. El fenómeno es común en toda América Latina, a pesar de las diferencias observables en las realidades políticas entre los países. Una primera manifestación de este desprestigio es el rechazo al elitismo político, que se expresa en afirmaciones como “todos los políticos son iguales”, “se representan a símismos”, “no luchan por ideas sino por prebendas”, “se han alejado de la gente”. Hay en estas expresiones de rechazo un fuerte componente ético, que descalifica a los políticos de manera personal y, por extensión, a la política en general. Es un cuestionamiento compartible ante el cual no cabe la neutralidad, entre otras razones, por las trágicas consecuencias políticas que tiene. Pero cuando nos encontramos ante un fenómeno de tal grado de generalidad, la personalización del mismo no basta para explicarlo, y menos aún para tratar de transformarlo. Es necesario llegar a explicaciones consistentes que vayan más allá de las enjundias descriptivas con que se plantean las críticas actuales. Cabría preguntarse si es algo verdaderamente novedoso que existan en América Latina prácticas políticas como las que hoy se cuestionan. La respuesta es negativa, pues entre el sector mayoritario de la clase política latinoamericana éstas han sido sus prácticas de siempre. La historia de los partidos tradicionales en América Latina ha sido la de la manipulación clientelista, los acuerdos cupulares entre las fracciones dominantes y la demagogia y, con escasas excepciones, la del enriquecimiento personal o empresarial a partir de los cargos públicos. Hoy hay un mayor cuestionamiento a estas prácticas políticas tradicionales por dos razones: primero, porque se impuso la idea de que ellas eran achacables a los “populismos”1 latinoamericanos y que sólo con la modernización liberal de los sistemas políticos serían eliminadas, lo cual no sólo no ocurrió sino que se agravó; segundo, porque la política tradicional se amparaba en políticas estatales desarrollistas que realizaban una relativa distribución del ingreso, sobre todo a los sectores medios urbanos, que atemperaban la percepción de la política institucional como botín de una élite, como hoy se la percibe. El desprestigio de los partidos puede vincularse a la crisis de representación que éstos tienen respecto a los intereses de vastos sectores de la población latinoamericana; y esto ocurre, precisamente, cuando se han generalizado en la región los sistemas representativos liberales, identificados como la democracia, pero que son funcionales para la reproducción de un capitalismo cada vez más explotador y excluyente. Lo novedoso es que un componente de la modernización neoliberal de los sistemas políticos sea la creciente presencia en ellos de varios partidos de izquierda, que llegan a ganar elecciones de gobiernos locales y a aumentar considerablemente sus representaciones parlamentarias. La izquierda gana elecciones porque amplios sectores cuestionan al neoliberalismo pero, paradójicamente, esta izquierda desarrolla su representación de intención crítica según las reglas del juego que garantizan la estabilidad política de la reproducción capitalista neoliberal. Los éxitos del sistema dominante en inducir la integración de varios de estos partidos de izquierda a sus concepciones y reglas del juego, ya sea como vocación o prácticas parlamentaristas, hacen que el rechazo se haga extensivo a los de izquierda (“todos son iguales”). Y tal vez ...
Ver el contenido completo de este documento
Enlaces patrocinados
ver las páginas en versión mobile | web
ver las páginas en versión mobile | web
© Copyright 2012, vLex. Todos los Derechos Reservados.
Contenidos en vLex México
Explora vLex
Para Profesionales
Para Socios
Otros documentos:
Donan sus voces por Haití | C LEONOR HILDA GARCÍA DÍAZ por ignorar su domicilio le notifico que en esta Dirección Jurídica y Co... | aprenden azulcremas a vivir con la presión | De todo corazón | Godinho v. City of Tybee Island., 231 Ga. App. 377, 499 S.E.2d 389 (1998) | sentencia de tsj comunidad de madrid (madrid), sala de lo contencioso, september 13, 2002 | La guerra de los escritores | meetings taxpayer advocacy panels,