Breves comentarios al principio de legalidad en la administración pública
Iuris Tantum › Núm. 19, Diciembre 2008 › Estudios varios
Enlazado como:
Iuris Tantum › Núm. 19, Diciembre 2008 › Estudios varios
Enlazado como:Resumen
I. A manera de introducción. II. ¿Qué es el principio de legalidad?. III. Su carácter constitucional. IV. Sus elementos. V. Legalidad y transparencia. VI. Consecuencias de su inobservancia. VII. Conclusiones. Bibliografía. Legislación consultada. Obras consultadas.
Ver el contenido completo de este documento
Extracto
Breves comentarios al principio de legalidad en la administración pública
A María Eugenia Gómez Villanueva, amiga y maestra
"Si los hombres practicaran la amistad no tendrían necesidad de la justicia..." Aristóteles I. A manera de introducción Casi todos hemos escuchado en alguna u otra ocasión algún comentario sobre la legalidad; lo que cada persona puede considerar "legal" o por el contrario, "ilegal". Es común, encontrarse en medio de una discusión o una polémica, cuando cada individuo emite una opinión sobre este importante aspecto de la vida jurídica. Por si fuera poco, a menudo también los medios de comunicación saturan los espacios para verter juicios u opiniones sobre este concepto, tan necesario e indispensable para la convivencia social y, más aún, para el sano y pleno desarrollo de la administración pública, del gobierno, cualquiera que sea su ámbito. Para unos cuantos evidentemente se trata de un concepto filosófico de comprensión casi imposible; para algunos más, de un tópico como muchos otros de notable inobservancia. Lo que es innegable, es se trata de un concepto siempre presente, aunque no reconozcamos su validez, o se desconozca su existencia. No obstante, sin su conceptualización, es difícil siquiera imaginar algún orden social, medida o regla, por más simple que ésta fuera; sería posible de crear y de aplicar. No se requiere contar con conocimientos más extensos de los que la propia instrucción básica proporcionan (incluso, para quienes no han tenido la fortuna de obtenerla), para saber que el ser humano desde sus orígenes más remotos y en sus más básicas estructuras sociales, siempre contó con reglas que la colectividad tuvo que adoptar, ya por medio de la fuerza o como medio para la obtención de una mejor y más provechosa convivencia, lo que originó de manera paulatina su aceptación. En los primeros pasos que tuve la fortuna de dar en este camino, cuando cursaba mis primeras clases de derecho, conocí a uno de mis maestros (como hay que llamar a quien nos brinda una luz en el camino), Don Abraham Altamirano Magno, quien para fomentar en mí la pasión por esta noble profesión, me enseñó que en la vida en sociedad todo es (o debiera ser) conforme a derecho. Tal ha sido su mejor lega...Ver el contenido completo de este documento
Enlaces patrocinados
ver las páginas en versión mobile | web
ver las páginas en versión mobile | web
© Copyright 2012, vLex. Todos los Derechos Reservados.
Contenidos en vLex México
Explora vLex
Para Profesionales
Para Socios